Conflicto en muelle amenaza provocar crisis de abasto de productos en Puerto Rico

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San Juan, 30 jul (EFE News).- El sector de ventas al detalle en Puerto Rico se encuentra “preocupado” por un conflicto laboral entre una empresa y un sindicato en un muelle de San Juan que ha dejado varados a unos 5.000 contenedores sin descargar, lo que podría provocar una crisis de escasez de productos en la isla.

“Nuestro llamado es que se resuelva el conflicto prontamente por el bien del pueblo de Puerto Rico y la confianza de continuar invirtiendo en la isla”, sostuvo este viernes a Efe el presidente de la Asociación de Comercio al Detal en la isla, Iván Báez.

El conflicto patronal es entre la empresa Luis Ayala, operadora de uno de los muelles de carga del área de Puerto Nuevo, en San Juan, y la Unión de Trabajadores de los Muelles ILA 1740. Está a cargo de gran parte de los barcos internacionales que llegan al muelle de carga capitalino.

El 85 % de lo que se consume en Puerto Rico es importado, recordó Báez.

EL PORQUÉ DEL CONFLICTO

El tranque se encuentra entre el patrono y los trabajadores que comenzó a fines de 2019 cuando la compañía privada implementó un sistema de tecnología que requiere que los operadores de montacargas entren información de los contenedores en tiempo real en unos ordenadores portátiles.

No obstante, los camioneros protestaron, ya que según alegan, manejar esos vehículos y al mismo tiempo hacer la función tecnológica pondría en riesgo su seguridad y la de sus compañeros.

Tiempo después, el patrono asignó dicha entrada de datos a los supervisores.

Sin embargo, la unión volvió a objetar la decisión, ya que entiende que esa es una labor de secretario que deben realizar los “checkers” (coordinadores de la llegada de barcos), quienes eran los empleados que hacían este trabajo antes, pero de forma manual.

La unión, por su parte, instruyó a los operadores de montacargas a no hacer ese trabajo.

William Marrero, asesor legal de la Unión ILA 1740 -que representa a los empleados de la empresa-, agregó que el patrono no ha contestado porque se niega a asignarle la tarea al personal que le corresponde, y “prefiere detener la operación de un muelle por dos semanas”.

El tranque, a su vez, afecta las operaciones del terminal sur, conocido también como el área internacional, donde se recibe 23% del total de la carga que llega a la isla.

TRES BARCOS CON SUMINISTROS HAN VIRADO

Ante ello, según Báez, al menos tres barcos, donde viajan los vagones de navíos internacionales, han tenido que dar la vuelta y no atracar, “provocando así un disloque a la cadena de suministros”.

“Hay de todo. Han virado vagones de carne, vagones de mercancía general, ni se han podido bajar vagones con mercancía para manufactura de medicamentos. La situación se puede tornar más crítica y por eso es que espero que se llegue a un acuerdo justo”, afirmó.

DEPARTAMENTO DEL TRABAJO, “MEDIADOR” EN EL CONFLICTO

Por su parte, el secretario de Desarrollo Económico y Comercio, Manuel Cidre, dijo hoy que el Gobierno de Puerto Rico, a través del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos, ha estado actuando como mediador de dicho conflicto, pues está afectando las operaciones de cientos de negocios locales y foráneos que dependen de este servicio para recibir materia prima y enviar sus productos al mundo entero.

Ante ello, Cidre sostuvo que tanto él como el gobernador de Puerto Rico, Pedro Pierluisi, “solicitamos que las partes en conflicto no detengan sus operaciones evitando así afectar la cadena de valor tan necesaria en las operaciones de los negocios mientras continúan su proceso de negociación”.

“Además, solicitamos al sector privado que utiliza estos servicios a no escatimar esfuerzos y exigir que culmine la controversia para beneficio de la estabilidad y continuidad de sus operaciones en Puerto Rico”, exhortó.

“Nuestro Gobierno sigue comprometido con continuar posicionando a Puerto Rico como un destino ideal para hacer negocios. No obstante, la competitividad de la isla es responsabilidad de todos. Esta situación, además de afectar las operaciones de los negocios en la isla, envía un mensaje nefasto de Puerto Rico al mundo”, abundó.

Pierluisi, por su parte, dijo que el asunto de los muelles consiste en un conflicto obrero-patronal en el sector privado e indicó que este tipo de diferencias “se resuelve en la mesa de negociación, no en la palestra pública”.

“Lo importante es que ambas partes cedan en sus reclamos. Como gobierno continuaremos exigiendo a las partes a ponerle punto final a esta innecesaria controversia por el bien de Puerto Rico”, manifestó en Twitter.

Esta situación se suma a un paro que llevaron a cabo la semana pasada los camioneros en protesta sobre la revisión de tarifas de acarreo que no se cambian desde 2005.

“Lo que está ocurriendo en el país es preocupante en el clima de inversión para los inversionistas locales e internacionales”, concluyó Baez.