Con 4.000 policías, Uruguay extrema controles hacia la final de Libertadores

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Montevideo, 23 nov (EFE).- Uruguay buscará extremar los controles policiales en su capital de cara a la final de la Copa Libertadores en un operativo que implicará a unos 4.000 agentes y cuenta con un apoyo logístico de Brasil para evitar enfrentamientos entre hinchadas.

Así lo aseguró este martes durante una conferencia de prensa el ministro del Interior uruguayo, Luis Alberto Heber, quien dijo que las autoridades van a estar “muy alertas” para el enfrentamiento del próximo 27 de noviembre entre los brasileños Flamengo y Palmeiras.

Asimismo, el titular de la cartera aseveró que se prevé un público mucho más masivo que el que hubo el pasado fin de semana en las finales de las copas Sudamericana y Libertadores femenina, por lo que habrá un refuerzo en los controles fronterizos y una gran presencia policial en el Estadio Centenario.

“Tenemos un gran despliegue en todo el país, vamos a manejar alrededor de 4.000 efectivos que van a estar actuando junto a Migraciones, que tiene un sistema de reforzamiento de los puntos de la frontera en donde se va a tratar de agilizar los trámites para que no haya aglomeración”, subrayó.

Sobre la convocatoria de fanáticos, el ministro apuntó que ya se vendió el 95 % de las entradas para la tribuna Colombes, destinada a los hinchas de Flamengo, así como más de la mitad de las de la Ámsterdam, destinada a los de Palmeiras, por lo que restan pocos lugares, principalmente en la tribuna neutral, la Olímpica.

El jefe del Estado Mayor de la Policía, Richard Cabral, apuntó por otro lado que, como se dispuso de zonas aisladas para la concentración de los fanáticos, “cualquier situación de enfrentamiento entre barras será intencional y la policía va a actuar sobre eso”.

“Hay puntos estratégicos donde se van a desviar parciales hacia un lado y hacia otro para evitar el enfrentamiento o el cruce”, añadió.

De acuerdo con esto, resaltó que hay contacto con las autoridades policiales de Río de Janeiro y San Pablo (Brasil) para coordinar que los ingresos por tierra a Uruguay sean separados para cada equipo.