Casos pendientes del programa CAM podrán finalizarse

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ARCHIVO - En esta imagen de archivo del 7 de julio de 2015, migrantes de El Salvador que entraron en el país sin permiso de residencia caminan hacia un autobús tras recibir autorización para salir de un centro de detención familiar en San Antonio, Texas. (AP Foto/Eric Gay, Archivo)

Por Mayra Arteaga/EFE

•Una jueza ordenó dar continuidad a los 2.700 casos que quedaron pendientes cuando en 2017 el gobierno de Trump ordenó la cancelación inmediata del Programa de Menores Centroamericanos (CAM).

Charlotte, NC.- Al menos unas 2.700 solicitudes que se quedaron en proceso para que menores de Honduras, El Salvador y Guatemala pudieran reunirse legalmente con sus padres en Estados Unidos, serán retomadas gracias a un fallo de una jueza federal.

La decisión judicial de la jueza Laurel Beeler, en la Corte Federal de San Francisco (California) emitida este 1 de marzo, obliga al Gobierno a retomar la tramitación de los permisos migratorios de unos 2.700 niños centroamericanos que habían sido suspendidos.

“Estamos muy contentos con la decisión de la Corte y esperamos que esto permita a nuestros clientes (los niños) reunirse con sus familias (en EE.UU.) en un entorno seguro y escapar así de los peligros que afrontan a diario”, indicó la abogada del Proyecto para la Asistencia Internacional a los Refugiados (IRAP), Linda Evarts.

Al momento de su cancelación, miles de familias habían hecho los trámites correspondientes para el programa CAM, que incluye gastos como pruebas de ADN, estudios médicos y compra de boletos de avión para su arribo a Estados Unidos.

Origen y fin del CAM

El programa de Menores Centroamericanos (CAM) fue iniciado por el anterior Gobierno de Barack Obama en diciembre de 2014, luego que en ese año se registrara una de las más grandes olas de inmigración indocumentada de menores no acompañados que desbordó los sistemas judiciales para el procesamiento de sus solicitudes.

El programa permitía a personas viviendo de forma legal en el país y originarios de Honduras, El Salvador y Guatemala solicitar permisos para que sus hijos u otros familiares migrasen al país para reunirse con ellos.

Nada más acceder al poder en enero de 2017, la nueva Administración republicana de Donald Trump dejó de tramitar estas solicitudes y, unos meses después, en agosto de ese mismo año, puso fin al programa, dejando suspendidos alrededor de 2.700 casos que se estaban tramitando en aquel entonces.

Los afectados por estas suspensiones, en su mayoría menores de edad, demandaron al Gobierno en una Corte federal de San Francisco (California), y este  1 de marzo, la jueza que lleva el caso, Laurel Beeler, falló a favor de los demandantes y ordenó que sus solicitudes sean procesadas.

En su fallo, la jueza consideró que la decisión gubernamental estaba causando “daños irreparables” a los demandantes al “prolongar la separación entre padres e hijos e impedir que los menores escapasen de situaciones de peligro vital”.

Ahora el Gobierno tiene hasta el 21 de marzo para presentar un plan que permita retomar la tramitación de esos 2.700 casos y hacerlo “de buena fe”.

Pese a ordenar que se tramiten estos casos que estaban suspendidos, la magistrada no ordenó al Gobierno que vuelva a poner en marcha la totalidad del programa impulsado por Obama, como también pedían los demandantes.

Inmensa alegría

Reina González, quien dejó El Salvador hace casi 20 años, presentó en 2015 una solicitud apoyándose en el programa CAM para sus dos hijas, por quienes temía por su seguridad en el departamento de San Miguel, pero no deseaba exponerlas a un riesgoso viaje con la ayuda de ‘coyotes’.

Su trámite llegó hasta los exámenes de ADN y entrevistas con las autoridades migratorias en la embajada de Estados Unidos en San Salvador.

“Ya solo nos estaban pidiendo información del bebé de una de las hijas, que también iba a ser incluido en la petición”, dijo Ernesto Rodríguez, esposo de Reina.

Para ellos, la noticia de que se dará continuidad a los procesos les llena de profunda alegría y les devuelve la esperanza perdida. “Estoy muy contenta de saber que tengo la posibilidad de reunirme con mis hijas. Lo más pronto posible vamos a acercarnos a la agencia que nos ayudó con el trámite para ver qué necesitamos hacer para concluir este proceso”, dijo Reina González a HOLA NEWS.

¿Quiénes califican?

De acuerdo al fallo de la jueza federal, los beneficiados serán únicamente aquellos cuyos casos quedaron inconclusos, luego de la abrupta finalización del programa CAM por parte del gobierno actual.

Los hijos solicitados debían ser naturales y residir en El Salvador, Guatemala u Honduras; ser solteros y menores de 21 años, aunque algunas excepciones aplican.

Los hijos de los menores solteros podían ser incluidos en la solicitud.  Y, aunque el programa está dirigido principalmente a los niños, un padre del menor podría calificar si está actualmente casado con el solicitante, además de vivir bajo el mismo techo con el menor.

Marsha Hirsh, directora de la Agencia de Reasentamiento de Refugiados de las Carolinas, dijo en una entrevista en 2017 a HOLA NEWS, que la decisión en ese momento por parte del gobierno de Trump, afectaba a muchos procesos que ya habían sido aprobados y los padres de familia solo completaban algunos detalles y hacían esfuerzos para ahorrar el dinero necesario para poder costear los exámenes de ADN y comprar los boletos aéreos a sus niños.

Ahora, agencias como la dirigida por Hirsh deberán esperar hasta el 21 de marzo para conocer las directrices con las que el gobierno dará continuidad a los casos suspendidos.

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