Toronto (Canadá), 17 feb (EFE).- Canadá anunció este martes un giro a su política de defensa para priorizar proveedores y fabricantes canadienses, lo que permitirá incrementar un 240 % los ingresos del sector, la creación de 125.000 empleos y un aumento de sus exportaciones del 50 % en una década.
Al presentar su primera Estrategia Industrial de Defensa (EID) en un acto en Montreal, el primer ministro canadiense, Mark Carney, destacó que “el mundo está cambiando rápidamente”, con el declive del “orden internacional basado en normas” y el auge de nuevas tecnologías.
“La seguridad y la prosperidad son pilares que se refuerzan mutuamente del verdadero Norte, fuerte y libre. Nuestra nueva Estrategia Industrial de Defensa garantiza que Canadá siga siendo una nación soberana, dueña de su propio destino”, declaró Carney.
Posteriormente, el líder canadiense afirmó que el objetivo de la EID es “proteger la soberanía de Canadá en su más completo sentido”.
“En otras palabras, se trata de nuestra capacidad de actuar independientemente en ese mundo más peligroso y dividido. Esta autonomía estratégica no significa aislamiento. Significa ser lo suficientemente fuertes para ser un socio y no un dependiente”, añadió.
El giro canadiense se produce tras las repetidas amenazas de anexión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, los aranceles de Washington a las exportaciones canadienses de acero y aluminio, y un mayor acercamiento de Ottawa a la Unión Europea (UE).
Según detalles dados a conocer por el Gobierno canadiense, la EID prevé aprovechar 180.000 millones de dólares canadienses en oportunidades de adquisiciones y otros 290.000 millones en inversiones de capital relacionadas con la defensa en la próxima década, con un impacto económico estimado de 125.000 millones hacia 2035.
El Gobierno calcula que el plan generará 125.000 empleos, elevará un 50 % las exportaciones del sector y aumentará hasta el 70 % la proporción de contratos adjudicados a empresas canadienses.
Carney explicó que el Gobierno dará prioridad a la producción nacional en campos como la construcción de navíos, el sector aeroespacial, sistemas terrestres y tecnologías digitales. En aquellos casos en los que Canadá no pueda producir en el país, buscará “aliados de confianza” para desarrollar y comprar los equipos.
“Al diversificar estas asociaciones, reducimos nuestra exposición a una sola alianza o una única decisión que no controlamos”, explicó.
El primer ministro también señaló que este año fiscal, Canadá alcanzará su objetivo de aumentar las inversiones en defensa hasta el 2 % de su PIB, unos 63.000 millones de dólares, y que para 2035 la cifra será del 5 %.
Canadá cuenta con unas 600 empresas dedicadas al sector de la defensa que en 2022 empleaban directamente 36.000 personas. Ese año, el sector generó 14.300 millones de dólares canadienses en ingresos y contribuyó con 7.400 millones de dólares al PIB nacional.


