Campesinos denuncian la retención de los familiares de un reo opositor en Nicaragua

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NICARAGUA PROTESTAS

Managua, 31 ago (EFE).- El Movimiento Campesino de Nicaragua denunció este lunes que al menos dos familiares del “preso político” Justo Emilio Rodríguez fueron retenidos y amenazados tras visitar a su pariente en una prisión, en el marco de la crisis sociopolítica que vive el país desde abril de 2018.

El Movimiento Campesino, compuesto por opositores de las zonas rurales de Nicaragua, dijo que Emérita Rodríguez y Maynor Rodríguez, tía y sobrino del convicto, respectivamente, fueron “secuestrados” ayer domingo dentro de la penitenciaría conocida como “La Modelo”, cuando buscaban información sobre su familiar, tras conocer que se encontraba en estado crítico, y supuestamente sin acceso a atención médica.

El joven fue liberado ocho horas después tras ser “sujeto de amenazas”, de acuerdo con la denuncia, mientras que la mujer “fue despojada de sus pertenencias y la mantienen secuestrada, impidiéndole el ingreso de ropa, alimentos, incluso impedida de comunicarse con sus familiares”, agregó la agrupación.

Al momento de ingresar a las oficinas de “La Modelo”, la cárcel más grande y segura de Nicaragua, ubicada en Tipitapa (Pacífico), la mujer y el joven llevaban tres días preguntando por Rodríguez, sin obtener respuesta de las autoridades.

El Movimiento Campesino indicó que tuvo conocimiento de que la mujer fue trasladada ayer a un hospital de Managua, junto con su hermano, quien aparentemente sufrió un derrame cerebral en una fecha desconocida, dentro de cárcel, sin recibir atención médica.

La defensora de derechos humanos Yonarqui Martínez confirmó que Rodríguez “fue llevado tardíamente al hospital”.

“Ahora (está) en cuidados intensivos, intubado, víctima de un derrame cerebral. Emerita, secuestrada en el hospital por la Policía, sin comer y sin ropa”, afirmó.

LLAMADO SIN ÉXITO

Martínez y la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) habían denunciado, la semana pasada, que Rodríguez, de 69 años, podía morir en cualquier momento en prisión, por falta de atención médica, ya que además de sufrir varias dolencias crónicas, había perdido la capacidad de comer y caminar por sí mismo, según información obtenida a través de otros presos.

El opositor Movimiento Autoconvocado de Masaya, la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), y el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos se unieron al llamado público dirigido al Gobierno del presidente Daniel Ortega para otorgar la libertad a Rodríguez, hasta ahora sin éxito.

Rodríguez y otras seis personas fueron detenidas el 19 de abril pasado en la Isla de Ometepe, en el Gran Lago de Nicaragua, en una operación policial criticada por los defensores de derechos humanos, ya que no tenían acusaciones en su contra, ni estaban cometiendo delito.

El grupo apareció días después en Managua con acusaciones por los delitos de secuestro extorsivo, lesiones graves, daños agravados, robo, y obstrucción de funciones.

Los organismos humanitarios afirman que se trata de una represalia por haber mostrado rechazo hacia el Gobierno de Ortega.

Los hermanos Rodríguez y los isleños forman parte de un grupo de unas 100 personas que se encuentran encerradas en calidad de “presos políticos”, de acuerdo con el grupo Monitoreo Azul y Blanco.

La mayoría de personas clasificadas como “presos políticos” por activistas de derechos humanos fueron capturadas a raíz de las protestas antigubernamentales de 2018, que fueron controladas con ataques armados, que dejaron cientos de presos, muertos o desaparecidos, miles de heridos y decenas de miles en el exilio.

El Gobierno de Nicaragua, que dice se defendió de un intento de golpe de Estado, es responsabilizado por actos torturas, ejecuciones selectivas, agresiones sexuales, entre otras violaciones, por organismos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh).