Cadena perpetua a indocumentado por asesinato de estudiante Mollie Tibbetts

0
5
645800

JUSTICIA

Los Ángeles, 30 ago (EFE News).- Un juez condenó este lunes a cadena perpetua al indocumentado mexicano Cristhian Bahena Rivera por el asesinato de Mollie Tibbetts, una estudiante de la Universidad de Iowa que desapareció en julio de 2018 tras haber salido a trotar y fue hallada luego sin vida en un sembradío de maíz.

La lectura de la sentencia había sido aplazada —inicialmente se esperaba para mediados de julio— debido en parte a que su defensa presentó varias mociones, incluyendo una pidiendo la celebración de un nuevo juicio. Todas fueron rechazadas.

Este lunes finalmente fue leída mientras Bahena escuchaba esposado con su uniforme de reo.

“Mollie era solo una chica que quería salir a trotar. Tú decidiste acabar con esa vida violentamente”, dijo la madre de la joven, Laura Calderwood, ante el tribunal antes de conocerse el veredicto, de acuerdo con diversos medios.

“La persona a la que fue más difícil notificarle la muerte de Mollie fue su abuela; ella realmente pensaba que sería hallada con vida. Con suavidad le dije ‘Mamá, tengo malas noticias. El cuerpo de Mollie fue encontrado’. ¿Puedes imaginar lo que es dar una noticia como esa? Por tu acto nunca veré a mi hija convertirse en madre”, acotó.

Al cabo de un juicio realizado en mayo pasado, el mexicano, de 24 años, fue hallado culpable por un jurado en Iowa en un proceso efectuado en la corte del Condado de Scott, en el centro de la ciudad de Davenport, bajo la advertencia del juez de que se debía evitar la polémica y acusaciones de racismo generadas hace tres años.

Tibbetts, de 20 años, desapareció el 18 de julio de 2018 cuando corría por una zona rural de Brooklyn, Iowa, y según la fiscalía fue seguida por Bahena en su automóvil.

Aparentemente el trabajador rural la mató a puñaladas porque la chica lo amenazó con llamar a la policía, y luego ocultó el cuerpo en un sembradío de maíz.

Bahena condujo a la policía hasta el lugar y confesó el crimen el 20 de agosto de 2018. Además, fue encontrado ADN de la víctima en la cajuela de su automóvil.

Sin embargo, luego declaró a los investigadores que perdió la memoria y no recordaba cómo había matado a Tibbetts, y al testificar durante el juicio afirmó que dos hombres misteriosos fueron los responsables del crimen y lo obligaron a deshacerse del cuerpo.

Su abogada, Jennifer Frese, afirmó inclusive que la confesión fue lograda bajo coacción durante un interrogatorio que duró 11 horas.

Este crimen alimentó la retórica contra los inmigrantes indocumentados en el país y hubo amenazas contra la comunidad hispana de Iowa.

El entonces presidente Donald Trump y numerosos políticos republicanos calificaron en su momento de “desgracia” las leyes de inmigración del país, y la gobernadora de Iowa, la republicana Kim Reynolds, criticó el sistema migratorio que permitió que un “depredador” como el mexicano haya vivido en su región.