Home Farandula Buscan salvar los murales chicanos de Colorado “en peligro de desaparecer”

Buscan salvar los murales chicanos de Colorado “en peligro de desaparecer”

Vista de un detalle del mural realizado por Carmen Richards en colaboración con el colectivo de artistas Detour 303 que exhibe la presencia afroamericana y afrolatina en el barrio Five Points pintado en una pared del Denver Center Market en el norte del centro de Denver en Colorado. EFE/Francisco E. Miraval

Denver (CO), 6 may (EFE).- Declaradas obras de arte “en peligro” esta semana, al menos unos cuarenta murales comunitarios de Colorado, pintados por artistas chicanos en barrios y ciudades de gran población latina, tienen ahora una oportunidad para salvarse del deterioro y la destrucción.

Con el ánimo de preservar este patrimonio méxico-americano, la Fundación Nacional de Preservación Histórica (NTHP, en inglés) anunció este miércoles que lo incluyó en su lista de obras a punto de desaparecer que elabora desde 1988.

La medida motivó el rápido accionar de autoridades y organizaciones del estado para preservar esas pinturas de alto valor histórico y cultural que aún adornan paredes y edificios en los barrios hispanos de Denver y en las ciudades del sur de Colorado con alta presencia hispana.

Algunos de esos murales fueron pintados a mediados del siglo pasado, coincidiendo con el nacimiento del Movimiento Chicano en Denver.

Otros son más recientes, como resultado de subsidios de la Oficina de Arte de Denver para que reconocidos artistas pinten los murales con la ayuda de los jóvenes de la comunidad, como una manera de combatir el grafiti.

Lucha Martínez de Luna, fundadora del Proyecto Murales Chicanos de Colorado (CMCP), se mostró complacida con la noticia de la NTHP, una organización no lucrativa, con sede en Washington.

“Finalmente nos escucharon”, expresó la arqueóloga.

Según CMCP, la idea es restaurar aquellos murales que fueron “blanqueados”, crear copias digitales de otros y trabajar desde ahora con agencias del gobierno para buscar protección legal para las obras de artistas chicanos “históricamente marginadas”.

Más allá de la pérdida de aquellos murales que se van despintando naturalmente por el paso del tiempo, muchos otros simplemente son “blanqueados” por los nuevos dueños de los edificios cuyas paredes se usaron como lienzo los artistas chicanos.

La medida de reconocerlos como arte de valor histórico y cultural, y no solamente como “pintura sobre la pared”, permite que se activen mecanismos para proteger esas obras.

Uno de esos paso es incluir esas obras en el registro en lista de sitios históricos de Colorado, explicó Dawn DiPrince, directora ejecutiva de History Colorado, el museo de historia de este estado.

La directiva señaló que se trata de obras “irreemplazables” y “celebraciones culturales”.

En ese sentido anunció que History Colorado colaborará con el Registro Estatal de Sitios Históricos para ofrecer “protección adicional” a esas creaciones.

PADRE DE LOS MURALES

Martínez de Luna confía que de esa manera se podrán preservar algunos de los murales pintados por su padre, el reconocido artista Emanuel Martínez, de 75 años, considerado el padre de los murales chicanos en Colorado por ser el primero en 1968 en abrir un estudio dedicado a esa especialidad.

Su hija agradeció la respuesta inmediata de funcionarios públicos y de propietarios privados para preservar “la memoria del arte chicano”, explicando que los murales son “esencialmente textos visuales”.

El artista es el creador de “La Alma” (1978), que “refleja” el espíritu de la comunidad de Westside, el barrio hispano del oeste de Denver, según detalla la Oficina de Arte Público de la ciudad.

Entre otras, contiene imágenes de un sol que brilla detrás de la silueta de la ciudad, un águila abrazando dos rostros femeninos (la luna y la tierra) y “la fuerza de nuestra juventud” encarnada en un joven atleta y en un mestizo, “mezcla de ascendencia española, indígena y mexicana”.

La obra está en peligro debido a los constantes actos de violencia en el Parque La Alma-Lincoln, en el que está ubicado.

La Policía incluso tiene acordonado el lugar y mantiene un patrullero después del asesinato la semana pasada de un residente local, Garry Arellano, de 63 años, quien trató de evitar una pelea entre posibles pandilleros.

Otro mural representativo de la cultura latina es el pintado en diciembre pasado por Carmen Richards en una de las paredes del Mercado Central de Denver.

Destaca la presencia afroamericana y afrolatina en el barrio Five Points, cuyo origen se remonta a la década de 1860 cuando, tras la Guerra Civil de Estados Unidos, esclavos liberados se radicaron en el área.

A sólo metros de ese mural, pinturas callejeras y grafitis de pandillas han arruinado las obras de otros artistas.

La violencia además se cobró recientemente la vida de la muralista Alicia Cárdenas, una de las víctimas del tiroteo de diciembre pasado que dejó 6 muertos incluido el agresor, que llegó disparó a muchedumbres en Denver y Lakewood.

Cárdenas era miembro del Distrito de Arte RiNo (River North), donde había pintado en 2020 un mural con motivos mayas y aztecas, como parte de una decena que hizo en Denver.

Además, la muralista junto con Martínez de Luna trabajaron en la restauración del mural “Huitzilopotchli” (Colibrí), pintado por David Ocelotl García en un edificio en el barrio latino Sun Valley, en Denver, después que el dueño de un negocio que alquila el lugar removiese la obra y repintase la pared.

Los murales chicanos también existen en otras ciudades, incluyendo San Luis, la más antigua del estado, fundada en 1848, y Pueblo, la principal ciudad en el sur de Colorado.

Aunque se desconoce el número exacto, el CMPC cree que son más de 40 murales comunitarios históricos de artistas de la comunicad chicana en Colorado.

Según la entidad, están luchando para proteger la herencia cultural visual del estado y “para preservar el legado de los murales en todo Colorado”.

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