A comienzo de la nueva temporada de huracanes,  aún sin resolverse las necesidades de los puertorriqueños residentes al interior de la Isla.

Por Norma Martínez | [email protected]

Jacksonville, FL.- Las velas aún alumbran de noche en muchas casitas de madera sin paredes y techos,  en dónde ya no se disfruta del armonioso y sutil canto del Coquí que los acunaba,  por haber sido suplantado con  el estruendoso rugido de las plantas eléctricas que no cesa.

Así transcurren los días en varias poblaciones en el centro de la isla, donde la recuperación después del paso del huracán María en septiembre pasado aún no ha llegado. Todavía hay quienes tienen  que cargar cubos de agua para suplir la necesidad básica de una ducha, lavar los platos, o mantener el baño limpio.

Luego de la llegada del huracán María,  la desvastación llegó a la isla de Puerto Rico, pero trajo consigo una secuela de camaradería y apoyo desplazado a nivel mundial,  pero el daño ha sido inconmesurable, y aún hay familias en el centro de la Isla que se encuentran en extrema necesidad.

En un esfuerzo por continuar a la necesitada población de las zonas menos atendidas por las autoridades, un grupo de profesionales de la ciudad de Jacksonville se reunió tras la iniciativa de la presidenta de la Cámara de Comercio Puertorriqueña e Hispana, Nancy Quiñones.

La excirujano general de  los Estados Unidos, doctora Antonia  Coello Novello, se dirigió en el evento  a un grupo de profesionales en la actividad realizada en el restaurante ‘Lechonera el Coquí’,  para resaltar  la impecable e invaluable labor realizada por Quiñones quién,  desafiando múltiples retos no se dio por vencida y logró enviar a Puerto Rico más de 42 contenedores repletos de alimentos y otros productos de primera necesidad.

“Nancy es una guerrera, luchadora incansable que ni la lluvia pudo pararla y logró sobrepasar metas y expectativas. Yo estuve presente en otros centros de ayuda organizados en Orlando, pero la labor bajo el liderazgo de Nancy fue organizada, determinada y con una meta establecida que logró alcanzarse y hasta sobrepasarse”, comentó la doctora, agregando que “Ha sido un esfuerzo conjunto de muchas entidades, que me han dejado muy impresionada,  La Cámara de Comercio Hispana, La Asociación de Médicos Puertorriqueños del Norte de la Florida, Aqua Gulf Express y todos los voluntarios hicieron una extraordinaria labor para aminorar las grandes necesidades de los hermanos puertorriqueños”.

Continuando la ayuda

La doctora recordó que justo ahora cuando falta menos de un mes para que comience la nueva temporada ciclónica aún se encuentran poblaciones en la isla que no han logrado restablecerse y que “muchas personas de la tercera edad se encuentran encamados y que por razones de salud, necesitan generadores para mantener equipos médicos necesarios para permanecer  vivos”, aclaró Coello.

“En la montaña, las personas son más calladas, tranquilas y no están acostumbrados a pedir ayuda y hay aproximadamente 18 pueblos que aún son retrato vivo e indiscutible de la desolación que dejó el huracán María”, expresó la doctora.

Según Coello, ya las necesidades de comida y agua han sido saciadas, pero “la inacción y lentitud por parte de las agencias del gobierno en Puerto Rico y en los Estados Unidos,  están en un estado de desesperanza y el índice de suicidios se  ha incrementado”.

Por eso esta profesional de la salud hizo un llamado a personas influyentes en la comunidad de Jacksonville  para generar ayuda económica que permita adquirir materiales de construcción para la restauración de las viviendas.

“Necesitamos comprar computadoras portátiles , ya que los maestros han sido desplazados de las escuelas y están sufriendo los niños que no están recibiendo la instrucción a la que tienen derecho, tenemos que comprar plantas eléctricas para distribuirlas entre los ancianos encamados con necesidades de equipos  médicos para sobrevivir.  Toda contribución, grande o pequeña, nos permitirá seguir impactando la vida de los puertorriqueños, americanos  residentes en la Isla, que necesitan la ayuda de los vecinos en este país  ahora más que nunca”, indicó Coello.

La ayudas monetaria  deben ser dirigidas a la  Asociación Puertorriqueña de Médicos del Norte  de la Florida, 1392 Eagle Crossing Drive, Orange Park 32065.

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