Borrell cree que la nueva estrategia de defensa de la UE podría retrasarse

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Bruselas, 4 oct (EFE).- La nueva estrategia de defensa de la Unión Europea (UE) podría retrasarse por la urgencia de otras cuestiones en las instituciones comunitarias, como la crisis en Afganistán o el alza de los precios de la energía, indicó el alto representante de la Política Exterior, Josep Borrell.

“El objetivo sería plantearla en el Consejo (de ministros de Defensa de la UE) de noviembre pero no sé si llegaremos a tiempo”, afirmó Borrell en declaraciones telefónicas a medios españoles en el marco de su actual gira por Catar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, que concluye hoy.

Según indicó, la situación en Afganistán, que a mediados de agosto volvió a manos de los talibanes, y la cuestión de los precios de la energía, que incluso ha entrado en la agenda de la cumbre de líderes comunitarios de finales de octubre, podrían retrasar la nueva estrategia.

“Afganistán y los precios de la energía está quitando mucho tiempo y energía política a los trabajos que hacemos”, reconoció el jefe de la diplomacia comunitaria, que en cualquier caso recalcó que “nosotros seguimos trabajando con el objetivo de llevarlo al Consejo de Defensa de noviembre, pero es posible que se atrase”.

En opinión de Borrell, la crisis en Afganistán, de donde las fuerzas occidentales salieron precipitadamente en agosto sin poder llegar a evacuar a todos sus colaboradores desde el aeropuerto de Kabul, “ha servido también para que el debate sobre la Brújula Estratégica tome cierta dimensión política”.

“Estamos testando las posiciones de los países”, entre los que hay “diversidad de opiniones” sobre la estrategia, reconoció.

“No puedo ocultar que hay una manifiesta discrepancia”, apuntó, y añadió que “nos queda un mes para redondear la operación”.

Una de las apuestas de la iniciativa que presentará Borrell incluye la propuesta de crear una fuerza de intervención rápida con unos 5.000 efectivos que pudieran intervenir ante urgencias o situaciones de crisis como, precisamente, la evacuación que los occidentales llevaron a cabo de su personal en Kabul, que solo pudo realizarse gracias al envío de varios miles de tropas estadounidenses que garantizaron la seguridad y operabilidad del aeropuerto.

La UE ya cuenta desde 2007 con batallones que en teoría podrían desplegarse en esas tareas pero que en la práctica nunca se han usado, y se plantea ahora más capacidades para estar operativa en escenarios donde tiene interés pero Estados Unidos no está presente.

Borrell también admitió que la reciente fricción con Australia por su cancelación de un contrato multimillonario para que Francia le suministrase submarinos tras haber rubricado una nueva alianza de seguridad con Estados Unidos y el Reino Unido, igualmente “ha ayudado a plantear el tema en términos más políticos”.

La “Brújula Estratégica” es una profunda reflexión sobre qué tipo de actor de seguridad y defensa quiere ser la UE en el mundo ante el auge de nuevas amenazas y desafíos, a fin de combatirlos, proteger a sus ciudadanos y reforzar su “autonomía estratégica” para convertirse en un “socio global más fuerte”.

En concreto, analiza cuatro grandes áreas de acción: las misiones de gestión de crisis, la resiliencia, capacidades e instrumentos y el trabajo con socios internacionales.

De acuerdo al calendario que baraja el equipo de Borrell, en noviembre se presentaría la estrategia a los ministros de los Veintisiete para intentar adoptarla en marzo del año próximo.

La UE celebrará además en Francia, bajo la presidencia rotativa francesa del Consejo de la UE, una cumbre específica sobre defensa.