Bélgica da un primer paso hacia el desconfinamiento de la cultura

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TEATRO BÉLGICA

Bruselas, 29 abr (EFE).- El Teatro Real de Flandes abre el camino a desconfinar la cultura en Bélgica con una prueba piloto, con público por primera vez desde octubre. Un experimento que, teniendo a España como referente, quiere demostrar que el arte es compatible con la salud pública si se toman las medidas adecuadas.

Tras una primera toma de contacto el lunes solo con la prensa de invitada, el Teatro Real de Flandes celebró anoche su evento cultural con un centenar de voluntarios, que se sometieron a una prueba rápida de antígenos en una carpa instalada para la ocasión y solo aquellos con resultado negativo pudieron acceder al auditorio.

“Tomamos medidas de seguridad muy elevadas porque la situación de la pandemia en Bélgica sigue siendo un riesgo”, comentó a Efe el director ejecutivo del teatro, Merlijn Erbuer.

El teatro, conocido en neerlandés por KVS, reforzó dicha seguridad retirando la mitad de las butacas y desinfectando las restantes antes de la función, mientras que los espectadores mantenían la correspondiente distancia social y llevaban, en todo momento, la mascarilla puesta.

Aunque su medida estrella, destacó Erbuer, es la instalación de un sistema de sensores en la sala que controla la calidad del aire en tiempo real e indica si existe un riesgo potencial de infectarse, en cuyo caso se restringiría el número de asistentes a la noche siguiente.

Siete días después de su asistencia, el público es sometido a una segunda prueba y, si da positivo, será llamado por un equipo médico que coopera con el teatro para tratar de averiguar dónde se produjo el contagio del virus.

ESPAÑA, REFERENTE EUROPEO DE UNA CULTURA SEGURA

Los organizadores del evento, convencidos de que los espectáculos no están reñidos con la seguridad, siguieron el ejemplo de otros países europeos, como Países Bajos o España, de donde rescataron la cita “la cultura es segura”, eslogan que ahora cuelga a la entrada del KVS y en español.

Su director artístico, Michael De Cock, espera que este primer paso abra “en los próximos meses” muchos teatros belgas y de toda Europa, aún siendo conscientes de que “todavía hay mucha presión en los hospitales y no se ha salido de este túnel”.

“Los teatros se pueden cerrar un tiempo, pero no definitivamente porque, incluso la crisis del covid, también tiene que ver con nuestra humanidad, sobre cómo nos despedimos de nuestros seres queridos cuando mueren”, pone de ejemplo.

No es coincidencia que la obra que levantó los telones belgas, titulada “Jonathan”, hable precisamente de la deshumanización vivida en la pandemia, representada por un robot (Valentijn Dhaenens) que asiste al funeral de una anciana para recordar, delante de su hijo (Bruno Vanden Bruecke), cómo fueron los últimos días de su madre.

Ambos intérpretes firman el libreto de este espectáculo sobre inteligencia artificial que aborda otros temas tan actuales como la despedida de un ser querido, muerto en soledad, o la capacidad de reconocer lo que es humano a pesar de sus defectos, “de lo que diferencia a las personas de la máquina más inteligente”, explicó Dhaenens nada más acabar la función.

El actor admitió que lo que más le ha sorprendido de volver a las tablas después de tanto tiempo es que el público esté “tan tranquilo y atento” a la historia y no a su teléfono, que siempre solían mirar de reojo antes del coronavirus, aseguró.

“Es muy diferente de antes: es como si la gente estuviera muy agradecida de poder volver a un lugar, estar juntos y prestar la misma atención a un determinado tema. Y es realmente conmovedor, tiene más significado de lo normal”, comparó el intérprete.

El próximo sábado 8 de mayo, podrán asistir hasta 250 espectadores al teatro y, poco a poco, los organizadores esperan ir aumentando el número porque, a fin de cuentas, “no hay que perder de vista la taquilla”.

El Gobierno belga ha permitido hacer más experimentos de este tipo durante el mes de mayo para proceder a una reapertura paulatina a partir de junio, aunque es una promesa condicionada a los parámetros del virus.

Por Clara Gámez