Lagarde prevé un fuerte impulso a la actividad económica en el segundo semestre

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Bruselas, 21 jun (EFE).- La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, dijo este lunes que espera una “fuerte mejora” en la actividad económica gracias al repunte del gasto de los consumidores, entre otros factores, y afirmó que los riesgos para las perspectivas de crecimiento “se han equilibrado en líneas generales”.

“Mientras que, en el lado negativo, la propagación de mutaciones víricas sigue siendo una fuente de riesgo, en el lado positivo las mejores perspectivas de la demanda mundial y un aumento del gasto de los consumidores más rápido de lo previsto podrían dar lugar a una recuperación aún más fuerte”, dijo Lagarde en su intervención inicial de una comparecencia ante la comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo.

La presidenta del BCE afirmó que las perspectivas económicas “mejoran” según lo hace la situación epidemiológica y siguen avanzando las campañas de vacunación en toda la Unión Europea, y confió en que la actividad comience a acelerar su crecimiento a partir de este mismo trimestre.

Este impulso, precisó, vendría apuntalado por “el apoyo de los estímulos fiscales y monetarios y a un vigoroso repunte de la actividad de los servicios en particular”, después de que este sector se haya visto particularmente golpeado por la pandemia de coronavirus y las medidas de contención del virus por parte de las autoridades.

“De cara al futuro, esperamos que la actividad económica mejore fuertemente en el segundo semestre de 2021, apoyada por un fuerte repunte del gasto de los consumidores y una sólida inversión empresarial”, añadió.

Las más recientes previsiones del BCE apuntan a un crecimiento del PIB del 4,6 % en 2021, del 4,7 % en 2022 y del 2,1 % en 2023, recordó la presidenta de esta institución.

También los avances positivos a nivel global en la vacunación de las economías más avanzadas y los paquetes de apoyo fiscal adicional, como el planteado por Estados Unidos, “impulsan la demanda exterior y, por tanto, tiene efectos indirectos positivos en la zona euro”.

Lagarde confirmó también que el BCE mantendrá por el momento una política monetaria acomodaticia, ya que el aumento de los tipos de interés podría llevar a un posible endurecimiento de las condiciones para la financiación, lo cual “sería prematuro y supondría un riesgo para la recuperación económica en marcha y las perspectivas de la inflación”.