Arzobispo José Gómez pide escuchar protestas pacíficas y critica saqueos

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VIOLENCIA

Los Ángeles, 1 jun (EFE News).- El arzobispo de Los Ángeles y presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), José H. Gómez, intercedió este lunes a favor de los manifestantes que protestan por la muerte de George Floyd y pidió que se les escuche, al mismo tiempo que criticó los saqueos.

“Todos deberíamos entender que las protestas que estamos viendo en nuestras ciudades reflejan la frustración y la ira justificadas de millones (…) que incluso hoy experimentan humillación, indignidad y oportunidades desiguales solo por su raza o el color de su piel”, dijo hoy el arzobispo Gómez en una declaración escrita.

Desde el pasado 26 de mayo cuando se conocieron las imágenes de la muerte de Floyd, de 46 años, se desataron protestas masivas a nivel nacional que pedían justicia por el hecho.

“Deberíamos estar escuchando mucho en este momento. Esta vez, no debemos dejar de escuchar lo que la gente dice a través de su dolor”, consideró Gómez.

Sin embargo, el jerarca de la iglesia católica en el país, advirtió que con la violencia de las últimas noches “no se gana nada”, por lo que pidió que no se exploten las protestas legítimas por parte de personas que tienen valores y agendas diferentes.

“Quemar y saquear comunidades, arruinar los medios de vida de nuestros vecinos, no promueve la causa de la igualdad racial y la dignidad humana”, señaló el arzobispo.

Sobre la muerte de Floyd, Gómez dijo que el deceso del afroamericano a manos de un policía blanco cuando era detenido en Minneapolis (Minnesota) fue un asesinato “sin sentido y brutal, y un pecado que clama al cielo por justicia”.

Los más de ocho minutos en los que el agente Derek Chauvin asfixia a Floyd presionando su rodilla contra el cuello de la víctima fueron captados por los móviles de los transeúntes, a partir de lo cual se han desatado protestas que casi completan una semana en todo el país.

“No debemos dejar que se diga que George Floyd murió sin motivo”, insistió el arzobispo, que es la cabeza de la Arquidiócesis de Los Ángeles, una comunidad que lleva cuatro días viviendo las protestas y actos violentos, con cientos de detenidos, lo que obligó a las autoridades a declarar el toque de queda.

“Deberíamos honrar el sacrificio de su vida eliminando el racismo y el odio de nuestros corazones y renovando nuestro compromiso de cumplir con la promesa sagrada de nuestra nación: ser una comunidad amada de vida, libertad e igualdad para todos”, insistió el Arzobispo.