Arranca el juicio por el incendio que dejó 66 muertos en Pedrógrão Grande

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PORTUGAL INCENDIOS

Lisboa, 24 may (EFE).- El juicio por el incendio forestal que dejó 66 muertos en 2017 en la localidad de Pedrógrão Grande, en el centro de Portugal, arranca hoy en el Tribunal de Leiria, donde serán juzgados 11 acusados por casi medio millar de delitos, gran parte de ellos de homicidio por negligencia.

La tragedia se produjo el 17 de junio de 2017, cuando se desataron dos incendios en Pedrógrão que acabaron unificándose y causando la muerte de 66 personas, con centenares de heridos y unas pérdidas de más de 90 millones de euros.

Entre los acusados están los alcaldes de los tres municipios afectados por el fuego: el de Pedrógão Grande, Valdemar Alves; el de Fuigueiró dos Vinhos, Jorge Abreu, y el de Castanheira de Pera, Fernando Lopes.

También serán juzgados el teniente de alcalde y una ingeniera forestal del Ayuntamiento de Pedrógão y el comandante de los Bomberos Voluntarios de ese municipio, al entender que hubo retrasos en la organización de la respuesta al fuego y que no solicitó los medios necesarios en las primeras horas.

Dos directivos de la eléctrica Energías de Portugal (EDP), responsables por la línea de tensión donde se produjeron varias descargas que dieron origen a los fuegos, y otros tres de Ascendi Pinhal Interior, la empresa responsable del mantenimiento de la carretera en la que murieron atrapadas 47 personas, completan la lista.

Todos ellos serán juzgados por un número variable de delitos de homicidio por negligencia y de ofensa a la integridad física por negligencia.

La investigación de la Fiscalía apunta a que prácticamente todos los eslabones de la cadena fallaron en Pedrógão, lo que derivó en la propagación de las llamas sin control y en el elevado número de víctimas.

El incendio de Pedrógrão Grande, que también dejó más de 24.000 hectáreas calcinadas durante los cinco días que se tardó en controlar las llamas, fue el más grave de la historia reciente de Portugal y conmocionó al país.

Ese año fue doblemente trágico, ya que en octubre se produjo una oleada de incendios en el norte y centro del país que dejó otro medio centenar de fallecidos.

El Estado luso, muy cuestionado por los fallos de coordinación entre las autoridades de socorro, asumió la responsabilidad por las muertes de Pedrógão y de las ocurridas cuatro meses después, y pagó 31 millones de euros en indemnizaciones a familiares de las víctimas.

El incendio de Pedrógão dio origen a otro proceso que investiga supuestas irregularidades en las ayudas concedidas para la reconstrucción de las casas destruidas por las llamas, en el que también está acusado el alcalde, Valdemar Alves, por falsificación de documentos y estafa.