Argentina es optimista en la negociación con el FMI pese a las diferencias

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Buenos Aires, 5 ene (EFE).- El presidente de Argentina, Alberto Fernández, aseguró este miércoles que las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) entraron en un momento de definición y se mostró “optimista” respecto a llegar a un acuerdo con el organismo para refinanciar multimillonarias deudas, pese a que persisten diferencias sobre la política fiscal.

“Estamos entrando en momentos de definiciones en las negociaciones con el FMI”, dijo el mandatario en un encuentro con gobernadores de las provincias argentinas para dar detalles del estado de avance de las conversaciones con el FMI, iniciadas en 2020.

Fernández afirmó que es “optimista” respecto a lograr una reestructuración “conveniente” para Argentina.

En el encuentro, el ministro de Economía argentino, Martín Guzmán, quien comanda las conversaciones con el Fondo, brindó detalles del acuerdo de facilidades extendidas que Argentina busca cerrar “en las próximas semanas” para refinanciar las deudas contraídas a partir del acuerdo de auxilio financiero firmado en 2018 entre el FMI y el entonces Gobierno del conservador Mauricio Macri (2015-2019).

Ese acuerdo estipuló prestamos al país suramericano por hasta 56.300 millones de dólares, de los cuales finalmente se desembolsaron 44.200 millones de dólares, una deuda que actualmente asciende a casi 41.000 millones de dólares y que Argentina debería cancelar entre 2022 y 2024.

Argentina, que no cuenta con recursos suficientes para afrontar esos vencimientos, considera que esa carga de deuda condicionará su recuperación económica si no se refinancia.

PROGRAMA EN DISCUSIÓN

Guzmán explicó que Argentina discute con el Fondo un programa macroeconómico con metas y políticas en materia fiscal, monetaria y de inflación sobre cuyo contenido aún no se alcanza un consenso.

En materia fiscal, Argentina plantea una reducción gradual del déficit pero preservando la libertad de aplicar políticas contra-cíclicas para apuntalar la recuperación económica o responder ante contingencias futuras.

Fernández aseguró que la palabra “ajuste” está para su Gobierno “desterrada” de esta discusión, pero Guzmán admitió que es justamente en la cuestión fiscal en la que aún no hay acuerdo con el FMI.

“El aspecto medular para alcanzar un acuerdo es el sendero fiscal. Es el punto donde hoy no hay acuerdo”, dijo el ministro.

Guzmán aseveró que, mientras Argentina planea bajar el déficit en la medida que la economía crezca, el FMI plantea “un programa que con alta probabilidad detendría la recuperación económica que Argentina está viviendo y que es esencialmente un programa de ajuste del gasto real”.

Respecto a la política monetaria, Argentina plantea reducir la emisión junto con tasas de interés positivas que fortalezcan la demanda de activos en pesos argentinos y desincentiven la demanda de dólares estadounidenses.

En cuanto a la elevada inflación (51 % en 2021), Argentina plantea la necesidad de incrementar las exportaciones en forma sostenida para garantizar un ingreso de divisas que permita mantener la estabilidad cambiaria y desarmar las presiones en el tipo de cambio que afectan a la inflación.

Guzmán destacó que hay entendimiento con el FMI respecto a la necesidad de generar un crecimiento de las reservas internacionales y en cuando a reducir en forma gradual la financiación del Banco Central al Tesoro.

FALTAN AÚN MÁS APOYOS

El ministro dijo que las negociaciones se desarrollan en un “escenario geopolítico complejo” y señaló que, si bien se han logrado “apoyos de buena parte de la comunidad internacional”, hay aspectos en los que el apoyo no es pleno “y esa es la razón por la cual aún no hay acuerdo en este punto medular que es el tema fiscal”.

Por su parte, Fernández apeló a la “responsabilidad de quienes dieron un préstamo” a Argentina en 2018 que “no era viable”.

Fernández y Guzmán también pidieron un “mayor apoyo” a toda la dirigencia política de Argentina para sacar adelante la negociación.

De cerrarse un acuerdo, el nuevo programa con el FMI deberá recibir el visto bueno del Parlamento argentino.