Jacksonville, FL.- Si se prepara a pasar un fin de semana en casa viendo la tele, con los chicos jugando Play Station y ordenando pizza para no cocinar, anímese y, sin muchos preparativos, suba a la familia al coche, tome la I-95 norte hasta la salida A1A y siga los letreros con indicaciones que lo llevarán directo, sin escalas y en menos de 45 minutos, a Amelia Island, donde se ubica Fernandina Beach.

Fernandina, una encantadora ciudad histórica conocida por sus obras de arte, antigüedades, boutiques y el famoso Festival del Camarón que se realiza cada primavera, cuenta con muchísimas atracciones, entre ellas el parque estatal Fort Clinch, que sirvió como un puesto militar durante la Guerra Civil, la Guerra Española-Americana, y la Segunda Guerra Mundial.

Fort Clinch, donde se ofrecen diariamente paseos guiados, es uno de los fuertes mejor preservados del siglo XIX en todo el país y posee instalaciones para acampar, así como senderos de extensa longitud para caminar o recorrer en bicicleta.

También podrá conocer el faro de la isla, que comenzó a funcionar en 1839 y sigue operando hoy en día.  Con una altura de 58 pies, este faro es el más antiguo existente en el estado de Florida.  Su luz blanca parpadea cada 10 segundos y se torna roja entre por un instante al girar sobre su eje.

Siguiendo el recorrido encontrará las arenas de la Playa Americana, un pequeño balneario establecido en 1935, durante la época de la segregación racial, dedicado exclusivamente a la comunidad afroamericana.

Su fundador fue  A. L. Lewis, primer millonario afroamericano de la Florida, y sirvió como la única playa abierta a los afroamericanos hasta finales de 1960.  Hoy, el edificio se encuentra incluido dentro del Registro Nacional de Lugares Históricos.

Si le gusta montar a caballo, solo tiene que visitar Kelly Seahorse Ranch, una caballeriza que ofrece paseos en cabalgaduras a lo largo de las bellas y blancas arenas de las playas del sur de la isla Amelia.  Este es un privilegio que es permitido sólo en contadas playas de Florida.

Quienes prefieren navegar y conocer lugares con vistas increíbles desde el mar, pueden tomar un paseo guiado en los cruceros y embarcaciones de renta disponibles para los visitantes.

No solo podrá apreciar vistas de las históricas orillas de Fernandina, sino también dar una mirada cercana a los caballos salvajes que pueblan las costas de la cercana isla Cumberland.

Esta es una experiencia que se la recomendamos para realizar en familia.  Sea que seleccione realizar un paseo ecológico, para ver la caída del sol, o de carácter histórico y natural, chicos y grandes disfrutarán de la compañía de delfines, manatíes, caballos salvajes y las aves locales que, con brillantes colores y hermosos trinos, alegran los sentidos de propios y extraños.

Ya los sabe, la invitación está hecha.  Anímese y regale el encanto de disfrutar un paraíso natural en familia.

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