Alta abstención en una consulta presentada como el inicio de la nueva Argelia

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ARGELIA ELECCIONES

Argel, 12 jun (EFE).- La alta abstención y el desinterés marcaron las elecciones legislativas celebradas hoy en Argelia, que el Gobierno presentaba como “la culminación del proceso de transición” iniciado en abril de 2019 y que en realidad parecieron respaldar las tesis del movimiento social de protesta Hirak, que pide la caída del régimen y que instó al boicot masivo.

Según las cifras ofrecidas por el presidente de la Autoridad Nacional Independiente de Elecciones (ANIE), Mohamed Charfi, superada la mitad de la jornada solo había depositado su voto un 14,47 % del censo, una cifra que apuntaba a una abstención similar a la de las presidenciales de 2019, en las que apenas se superó el 60 %.

La mayor tasa de participación se produjo en la ciudad meridional de Tamanrraset, la capital del sur, con un 35,98 %, y la menor en las ciudades septentrionales de la Cabilia, de mayoría beréber.

En la capital, tomada por efectivos de la policía, la gendarmería y los servicios secretos desde primeras horas de la madrugada, la participación se quedó en un raquítico 8,54 % para alegría del Hirak y los partidos de oposición que denuncian lo que denominan como “una mascarada”.

“En la Cabilia, la mayoría de los colegios electorales no han abierto y los pocos que lo han hecho ha sido a escondidas, solo para funcionarios y la administración local”, explicó Said Salhi, vicepresidente de la Liga Argelina de Defensa de Derechos Humanos (LADDH).

Según el responsable, además se produjeron pequeños incidentes y enfrentamientos en localidades como Tichy, Al Asnam, y la ciudad de Buira.

BOICOT FRENTE A “LA NUEVA ARGELIA”

Consciente de la grave crisis social, política y económica que atraviesa el país, e incapaz de frenar un movimiento que desde que estallara en febrero de 2019 exige la caída del régimen militar que domina Argelia desde la independencia de Francia en 1962, el Gobierno había planteado estas elecciones como una vía para desmontar el Hirak.

En medio de una dura campaña de desprestigio contra el movimiento, había instado a la población a acudir a las urnas para dar un impulso a “la nueva Argelia” que dice representar.

“He venido para cumplir mi deber, un deber como los demás. Esperamos que haya un cambio y que sean elecciones exitosas”, decía a Efe a primera hora un anciano en el centro de la capital.

En el colegio electoral de Al Muradia, cerca del Palacio presidencial, la mayoría de los votantes eran, sin embargo, jóvenes militares que lo hacían con ilusión de novicio.

”Hemos votado para las personas que pueden dar un soplo a este país y otra aceleración y pueden dar esperanzas a la gente para que viva fácilmente en este país”, dijo a Efe Hocin, funcionario de una empresa estatal.

TENSIÓN POLITICA

La mayoría de los responsables del Hirak prefirieron, por su parte, ni siquiera salir a la calle este sábado, temerosos de la ola de detenciones desatada en las últimas semanas y que se extendió incluso a las horas previas al inicio de la consulta.

El viernes, día habitual de protesta en la calle, efectivos de la policía detuvieron e interrogaron durante horas a personajes destacados de la protesta, como el periodista Khaled Drarerini, condenado a dos años por participar en una manifestación del Hirak y después indultado.

O el líder opositor Karim Tabbou, procesado y acusado de amenazar la seguridad del Estado”, entre otros delitos.

LEGITIMIDAD DEL VOTO

En este ambiente, el presidente de la República, Abdelmedjid Tebboune, elegido hace un año y medio con apenas el 39 % de participación, restó importancia a este nuevo dato y aseguró que la legitimidad de los futuros diputados reside en el hecho de que hayan sido elegidos por el pueblo.

“Creo que vamos por buen camino, ya que estamos atacados desde el otro lado. Hay quien no está contento con el hecho de que Argelia conceda el poder de decisión a su pueblo”, aseguró el mandatario a la prensa tras depositar su voto en Argel.

“Los que quieren boicotear, son libres, siempre que no traten de imponer (su decisión) a otros. Soy optimista, sea cual sea la tasa de participación”, agregó Tebboune, para quien “lo importante son quienes saldrán elegidos de las urnas. Tendrán la legitimidad necesaria porque fueron elegidos por el pueblo para asumir el poder legislativo”.

Unas declaraciones que según declaró a Efe un líder del Hirak, demuestran en el desinterés del pueblo por sus dirigentes y consolidan su deseo “de construir un nuevo régimen civil, y no militar”.