Alemania, a favor de un nuevo pacto europeo migratorio que reparta las cargas

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Roma, 21 jun (EFE).- Alemania apoya “plenamente” un nuevo pacto de la Unión Europea (UE) sobre la migración que avance en la redistribución de los refugiados y en el reparto de las cargas financieras, asegura su ministro de Exteriores, Heiko Maas, que apuesta por actualizar la cooperación con Turquía y avanza que Berlín pedirá nuevas sanciones contra Bielorrusia.

“Deberíamos encontrar una clave para la redistribución de los refugiados. Y los países que no quieran participar deberían contribuir de otra forma a resolver este problema, por ejemplo, proporcionando recursos financieros para proteger las fronteras exteriores de la UE. Finalmente debemos avanzar en el reparto de las cargas”, afirma Maas en una entrevista que publica hoy el diario italiano “Repubblica”.

Según el jefe de la diplomacia alemana, es necesaria “una solución global para los migrantes que incluya la cuestión de las denominadas migraciones secundarias dentro de la UE. Todos deben asumir sus responsabilidades”, al tiempo que se muestra partidario de “actualizar la cooperación con Turquía”.

“A pesar de todas las dificultades que tenemos con el Gobierno turco, hemos de reconocer que ha soportado un peso no leve desde el punto de vista de la inmigración. En Turquía viven casi cuatro millones de refugiados que huyeron de la guerra civil en Siria y otras zonas de la región. Creo que en la UE tenemos un gran interés en actualizar el acuerdo sobre migrantes con Turquía”, dice y, aunque no quiere hablar de cifras, “no puede haber un acuerdo sin dinero”.

Sobre las peticiones para crear una nueva misión de la UE para el rescate de refugiados frente a las costas libias, Maas no ve las condiciones: “Muchos Estados miembros no la aceptarían (…) Es evidente que con una misión de este tipo no seríamos capaces de interceptar a todos los inmigrantes que llegan a Europa. Es necesario un enfoque global, que afronte sobre todo el nudo del origen de los flujos”.

El ministro también alude a la situación de Bielorrusia y considera “inevitable que se impongan nuevas sanciones”. “No creo que podamos esperar que la actitud del presidente Aleksandr Lukashenko cambie a corto plazo. Por ello, Europa debe reaccionar. La persecución de la oposición, la violencia contra los manifestantes, las detenciones, todo esto es inaceptable”

“En el pasado ya hemos impuesto sanciones a personas y empresas. Ahora queremos extenderlas a sectores de la economía bielorrusa, como la industria del potasio o el sector energético. Y deberíamos impedir que el Gobierno de Minsk se financie con bonos del Estado vendidos en la Unión Europea”, explica.