AI critica el aumento de las ejecuciones en Botsuana con el presidente Masisi

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BOTSUANA D.HUMANOS

Johannesburgo, 30 oct (EFE).- Las ejecuciones de penas de muerte crecieron de forma “alarmante” bajo el mandato del presidente Mokgweetsi Masisi, hasta un total de cuatro en un año, y suponen una “sombra” en el funcionamiento de esta democracia, considerada modélica dentro de África, criticó hoy Amnistía Internacional (AI).

A través de un comunicado emitido en vísperas de que se cumpla un año de la jura del cargo de Masisi tras las elecciones generales de 2019, AI lamentó que el mandatario botsuano esté desaprovechando la “oportunidad” de romper el “ciclo de ejecuciones” en el país y de demostrar que se puede hacer justicia “sin usar la pena de muerte”.

“El alarmante aumento de las ejecuciones con el presidente Mokgweetsi Masisi proyecta una espeluznante sombra sobre su presidencia”, manifiesta Deprose Muchena, director de AI para el sur y el este de África.

“Al continuar firmando órdenes de ejecución, el presidente Masisi muestra indiferencia por el derecho a la vida y va en contra de la tendencia regional y global contra el castigo más cruel e inhumano”, recalca Muchena.

La primera ejecución registrada dentro de este mandato de Masisi ocurrió apenas un mes después de las elecciones, con el ahorcamiento de un preso que llevaba en el corredor de la muerte desde 2017.

Después, se aplicó otra pena de muerte en febrero de 2020 y otras dos en marzo.

“La justicia no se sirve ejecutando a gente, el mundo se aleja de esta aborrecible y degradante forma de castigo”, aseveró Muchena.

La organización pro derechos humanos aprovechó el aniversario de la jura de Masisi para reclamar a Botsuana que, a la espera de la abolición total de la pena de muerte, establezca “inmediatamente” una moratoria oficial para todas las ejecuciones.

Masisi juró para su primer mandato completo el 1 de noviembre de 2019, después de que el gobernante Partido Democrático de Botsuana (BDP) ganara con mayoría absoluta las elecciones generales celebradas una semana antes.

Pero el mandatario botsuano, en realidad, ocupaba la Presidencia desde el 1 de abril de 2018, fecha en la que ascendió al cargo para sustituir a Ian Khama.

Este último renunció a su cargo por haber cumplido ya diez años en el poder, el tiempo máximo permitido por la Constitución.

Botsuana, una nación de baja población ubicada en el sur de África y famoso por su gran colonia de elefantes y su suelo rico en diamantes, es uno de los países más estables del continente africano y la democracia multipartidista más longeva de la región.

Pese a su funcionamiento considerado modélico, es el único país del sur de África que mantiene la pena de muerte, aplicada para casos de asesinato.