Cristina Villanueva/ Raphael Cosme | [email protected]

Miami.- La llegada del huracán Irma a Florida hizo que  sus residentes se afanaran, e incluso desesperan, para conseguir tres elementos básicos en estas situaciones: agua, gasolina y material para proteger las viviendas.

Durante toda la semana, desde que se tuvieran avisos de la llegada inminente del huracán, los supermercados mostraron  un constante ir y venir de gente, aunque muchos de ellos se fueron  con sus carros vacíos debido al desabastecimiento que sufren desde hace días en productos como agua, pan, galletas y productos enlatados.

Nicole Sánchez, que espera en la fila del supermercado, muestra su indignación porque “ya no queda” ni agua ni latas de conserva, algo que considera “inadmisible” y apunta a los comercios como culpables del “caos y la desesperación”.

“La culpa la tienen las grandes empresas por no empezar antes el abastecimiento de las tiendas”, sostiene la colombiana, que considera que los grandes comercios deberían haberse preparado mejor para atender la necesidad de los consumidores.

Toda precaución es poca ante un peligro como el que supone el ciclón Irma, el huracán de mayor envergadura registrado en el Atlántico que llega a Florida  tras dejar atrás un saldo de al menos once fallecidos en el Caribe.

La gasolina es otro de los elementos básicos que demandan los residentes. Sin embargo, muchos de esos surtidores permanecen cerrados y completamente vacíos, debido al exceso de demanda desde hace días. Es el caso de las gasolineras en el condado Duval y otros aledaño podía  observarse desde el miércoles el cierre de varias estaciones por falta de combustible.

Para intentar paliar esta situación, el gobernador de Florida, Rick Scott, mandó a la policía estatal que escolte a camiones cisterna para asegurar que la gasolina llega lo antes posible a los puntos de venta.

En San Agustín

El Centro de Manejo de Emergencias del Condado de St. Johns monitoreó muy de cerca el movimiento del huracán Irma, según Timothy Connor, vocero de la institución, quien agregó que en las labores de preparación se han involucrado más de 150 personas de diferentes oficinas del gobierno local así como miembros de la Guardia Nacional , Oficina del Algualcil de St Johns,  Departamentos de Policía de San Agustín y de Anastasia y que  participan tomando llamadas de emergencia del público.

Para prevenir y tratar de minimizar los estragos de Irma, las autoridades de San Agustín distribuyeron n sacos de arenas gratis en el St Francis Field desde las 8 am hasta las 5 pm del pasado miércoles y jueves   localizado en el West Castillo Drive. Un  limite de 20 sacos por personas fueron entregados.   

Mientras se esperaba la llegada del huracán cientos de residentes y comerciantes comenzaron a proteger sus casas y edificios cubriendo puertas y ventanas con madera, una escena común en las calles de San Agustín y de todo el norte de la Florida.

Las escuelas del condado St. Johns junto a las de Clay, Nassau y Duval decidieron cerrar los planteles educativos desde el viernes 8 de septiembre a fin se salvaguardar la seguridad de los estudiantes y de habilitar algunos de ellos como refugios para las familias afectadas.

El obispo Felipe Estévez de la diócesis católica de San Agustín dio la orden de cerrar todas las oficinas diocesanas y escuelas católicas del viernes 8 al  lunes 11 de septiembre en todos los 17 condados que abarca su territorio,  debido al huracán Irma.

  El religioso aclaró que ningún edificio diocesano, incluyendo iglesias, cumple los criterios para funcionar como un refugio comunitario. “La diócesis no puede proporcionar el cuidado necesario que se requiere. Recomendamos que los miembros de la comunidad utilicen refugios oficiales y aprobados para su área. Después de la tormenta, y una vez que los edificios han sido declarados estructuralmente sólidos, nuestras parroquias pueden ser utilizadas para la distribución de alimentos y otros suministros”, dijo Estévez en un comunicado.

En cuanto al apoyo en respuesta y recuperación de la comunidad, el obispo dijo que “Catholic Charities Bureau, Inc. está equipada para proporcionar asistencia de recuperación a largo plazo para los miembros de la comunidad según sea necesario. En el caso de un desastre, como el huracán Irma, la agencia trabaja con otras oficinas de Caridades Católicas en Florida para obtener la comida, suministros y servicios necesarios”.

Para obtener más información, póngase en contacto con Anita Hassell, directora y directora diocesana de Catholic Charities Bureau Inc., llamando al (904) 899-5500 o por correo electrónico a [email protected]

 

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