Agatha Ruiz de la Prada sube a la pasarela rodeada de diseñadores latinos

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Nueva York, 10 sep (EFE).- La diseñadora española Agatha Ruiz de la Prada subió este martes a la pasarela en Nueva York rodeada de diseñadores latinos, lo que hace por sexto año, para presentar su colorida colección primavera-verano 2020 de monos, faldas cortas amplias o ajustadas, y vestidos.

Ruiz de la Prada, con su explosión de color, fue la encargada de abrir la pasarela de Diseñadores de Latinoamérica, que se presentó en Manhattan, uno de los desfiles más esperados de este evento de dos días.

Al ritmo de música muy movida, entre ella el reguetón, las modelos caminaban contorneando su cuerpo y lanzado besos al público, para mostrar faldas de lentejuelas cortas ceñida al cuerpo en la que combina el dorado, naranja y rosa oscuro o el plateado, azul claro y azul añil.

También blusas naranja con su distintivo corazón en verde en la parte frontal u otras con estampados de estrellas, que también adornaron los zapatos azul intenso de taco alto y ancho.

La diseñadora, que ve la vida a través del color y no tiene reparos en mezclar colores y formas, incluyó además un vestido amplio sin mangas y cuello redondo con estampado de diminutos corazones.

Igualmente presentó faldas acolchadas cortas ceñidas o en “Línea A” a mitad de pierna doradas, otras en tabletas, blusas estampadas en flores en verde, azul y naranja, mono amarillo con estampados de palos de golf, diseño que se repite en conjunto deportivo azul.

Esta colección, de piezas muy cómodas, apropiadas para la temporada veraniega donde destacaron las faldas cortas, se compuso además de pantalón a la rodilla en naranja brillante y vestidos cortos sin manga, algunos alcolchados.

“Nueva York es un sitio fascinante. Creo que aquí se ve la moda a tope, cosas que no se ven nunca. El año pasado me llevé la idea de la comodidad más que nada, de lo que importa mucho aquí. Parecía que todas las mujeres habían salido del gimnasio”, dijo en un encuentro previo con la prensa.

“Este año me voy con dos ideas: una, la importancia absoluta que tiene el tema de la naturaleza y la ecología. Noto por todas partes una fiebre de que todo sea reciclable y que sea sostenible y, de la importancia enorme de todas las culturas africanas”, señaló Ruiz de la Prada, que ha creado un imperio, y que en 2018 presentó 70 desfiles en diversos países.

A Ruiz de la Prada, que por sexto año encabeza el desfile de diseñadores de América Latina, le siguió la dominicana Angie Polanco con una propuesta que incluyó cómodos y elegantes pantalones de pata ancha u tipo pitillo a media pierna con blusas cortas de manga larga en la que destacaron plisados como adorno.

También vestidos largos vaporosos de cuello uve, tirantes tipo espagueti que confeccionó en color hueso y marrón, faldas en tabletas o más voluminosas en dos tonos con estampados en bolsillo y laterales, que confeccionó en azul, marrón, crema y verde.

Chile también subió a la pasarela de la mano de Vedran Santelices, arquitecto de profesión, que dejó a un lado por la moda, con una atrevida propuesta para un hombre sin inhibiciones, al que viste con chaquetas y pantalones de pedrería y estampados de animales, de su firma Golden Cat.

Santelices debuta en la pasarela de Diseñadores Latinos con una colección de lentejuelas y canutillo en chaquetas y pantalones o lentejuelas en la solapa de la chaqueta, así como suéters con cuello de tortuga y abrigos.

Su colección, en la que presentó un modelo con un prótesis en una pierna, la completan varios conjuntos de pantalón vaquero tipo leggin y cazadora que combinan colores tipo batik..

El cierre de la noche fue para la boliviana Rosita Hurtado, radicada en Miami, con sus espectaculares vestidos de coctel y largos adornados en pedrería para llevar a una alfombra roja, lo que le ha dado a conocer entre estrellas como Eva Longoria a las que ha vestido así como reinas de belleza.

Hurtado llevó esta pasarela su propuesta “Eterna primavera” en la que destacaron vestidos con amplio escote en la espalda ceñidos al cuerpo, en blanco y dorado o plateado, pero también hubo transparencias en tules, algunos en la parte superior del vestido que adornó con delicadas flores y perlas y cristales de swarovski.

Su colección incluye vestidos cortos y piezas tipo sastre adornadas con plumas y pedrería, trabajo manual realizado en Bolivia.

“La colección está pensada para alfombra roja, que hago mucho, y fin de año”, dijo a Efe la modista, con tres décadas en la industria.

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