En agosto de 2023, Adriana Becerra tomó una decisión que cambiaría por completo el rumbo de su vida profesional: dar nombre y forma a Glam Beauty Studio, un proyecto que no nació de la improvisación, sino de una trayectoria construida paso a paso durante quince años en el mundo de la manicure y el pedicure.
El nombre comercial del estudio fue, en sí mismo, una declaración de intenciones. “Glam Beauty Studio es el nombre comercial de mi empresa llamada Adri professional Studio, le di ese nombre con la finalidad de crear un equipo de mujeres exitosas y abarcar un nombre que nos identificara como marca”, explica.

Esta visión colectiva definió desde temprano la esencia del negocio. Su especialidad durante más de una década siguió siendo la base: “Manicure y pedicure porque ha sido mi especialidad por 15 años y wax sería el plus para que la empresa creciera ofreciendo más servicios”.
INICIOS
En 2017, Adriana llegó a Florida desde Venezuela con una determinación firme: construir una carrera en el mundo de la belleza dentro de un nuevo país. Su primer paso fue inmediato.
“Lo primero que hice fue inscribirme en una escuela de belleza para obtener mi licencia como manicurista en el estado de la Florida”, recuerda. Aun con claridad en su propósito, el proceso no fue sencillo. “Lo más difícil fue consolidar la clientela que confiara en mí y poder sobrevivir de mi arte”.
AVANCE
En los años siguientes trabajó en distintos ambientes, explorando modelos laborales que le permitieran definir el suyo propio. “Tener mi propio negocio es el sueño de muchas… pero quise experimentar y vivir muchos ambientes laborales para poder crear mi modelo de negocio soñado”. Cuando se mudó a Austin en 2022, supo que era momento de avanzar.
Convertirse en emprendedora implicó orden y legalidad. “Lo más importante es poder tener tus papeles en regla para que todo marche perfectamente”. Su licencia y su empresa registrada fueron decisivas: “Eso me abrió muchas puertas… me impulsaron a poder crecer financieramente y poder lograr lo que ahora es Glam Beauty Studio”.
INSTRUCTORA
Además de empresaria, Adriana es educadora en JH Nails, un rol que vive con emoción profunda. “Me encanta ayudar a las mujeres que desean ser parte de este mundo de la belleza… es la parte que más me gusta de enseñar, apoyarlas a que triunfen”.

Ver el crecimiento de sus alumnas es uno de sus mayores orgullos: “Muchas veces esas alumnas superan mis conocimientos y me alegra mucho saber que fui parte de su proceso”.
Sin embargo, uno de los retos más delicados ha sido comprender el ciclo natural de un equipo: “El desafío más grande es poder entender que tus compañeras de trabajo tienen que irse en algún momento”. Lo entendió antes de consolidar su propio negocio y lo aceptó como parte del crecimiento de todos.
Hoy, Adriana mira hacia el futuro con confianza. “Glam sigue trabajando para seguir creciendo y apoyando nuevos talentos”. Y cuando piensa en lo que ha construido desde 2017, su respuesta resume todo su camino: “Lo visualicé… siempre imaginé un negocio como el que hoy tengo”.



