Acción de Gracias también para “soñadores”, piden activistas de Los Ángeles

0
121

Los Ángeles, 22 nov.- Una coalición de grupos activistas pro inmigrantes celebró hoy el Día de Acción de Gracias en Los Ángeles con una marcha de 3 kilómetros, que finalizó con la entrega de canastas de comida para familias de bajos recursos.

La Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA) realizó su homenaje anual bajo el lema esta vez de “Unidos para quedarnos: Restableciendo el sentimiento de bienvenida americano”, donde se recordó que “Acción de Gracias” es algo más que comer pavo. “Esta marcha es para recordarle a la gente que ‘Thanksgiving’ no es solo comer pavo, sino también dar la bienvenida a los inmigrantes que llegan a este país y ayudarlos a sobrevivir con sus familias, como se ha hecho siempre en los Estados Unidos”, dijo Tony Bernabé, director de Organización de CHIRLA.

Los manifestantes, cerca de un centenar, caminaron pacíficamente con pancartas a favor de una “ley limpia para soñadores” (DREAM Act, que algunos congresistas buscan concluir para que los denominados “dreamers” obtengan residencia permanente en los Estados Unidos).

También en la marcha pidieron “salvar el TPS”, mientras coreaban arengas como “Sí se puede” y “Sin papeles y sin miedo”.

Este último lunes, la Casa Blanca canceló el Estatus de Protección Temporal (TPS) para haitianos, lo que ha puesto en ascuas a salvadoreños y hondureños protegidos bajo el mismo programa, previsto para amparar damnificados por conflictos armados o desastres naturales.

La marcha, que partió del Centro de Jornaleros de North Hollywood y finalizó en la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, en Sun Valley, fue seguida de una rueda de prensa, de una misa de Acción de Gracias y de un almuerzo.

“Estamos luchando juntos por nuestro debido lugar en esta nación, luchando por nuestro hogar”, afirmó Angélica Salas, directora ejecutiva de CHIRLA.

Igualmente, destacó que su organización y miembros luchan por una DREAM Act limpia.

“La Acción de Gracias debe ser un recordatorio para los americanos, para las personas de bien. Es parte de los Estados Unidos darle la bienvenida al inmigrante y asegurar que sus familias salgan adelante”, agregó Salas.

Como ha sido costumbre desde hace 17 años de creado el evento, luego de la celebración religiosa se entregaron canastas con comida para familias de bajos recursos que viven en la zona y también hubo un recordatorio a los inmigrantes fallecidos, tanto en el cruce fronterizo como en acciones policiales indebidas dentro de Estados Unidos.

En 2014, en California residían entre 2,3 y 2,6 millones de indocumentados, cerca de un cuarto del total del país.

En ese mismo año conformaban el 6 % de la población del estado y el 9 % de su fuerza laboral, según un análisis del Instituto de Política Pública de California. EFEUSA

Leave a Reply