La Habana.-  Las abundantes lluvias que se han producido en Cuba desde septiembre, cuando el feroz huracán Irma arrasó la isla, han contribuido a revertir la peor sequía del último siglo, que se prolongó durante más de tres años y causó serios problemas de escasez de agua y pérdidas en la agricultura.

La media anual de lluvias creció un 15% respecto al promedio de 2016 y los acumulados pluviales superaron las medias históricas en todas las provincias y en un total de 143 municipios, siempre por encima del 50%.

El aumento de las lluvias permitió la recuperación de los embalses, que llegaron a estar por debajo del 40 % de su capacidad en los peores momentos de la sequía, pero que al cierre de 2017 almacenaban el 83 % de su capacidad.

El ascenso del agua almacenada se empezó a notar a finales de septiembre de 2017, tras el paso del huracán Irma entre los días 8 y 10 de ese mes, que trajo abundantes lluvias también en las semanas posteriores.

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