Brasilia, 22 jul (EFE).- El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, sancionó este miércoles un decreto para abrir una nueva línea de crédito de 18.500 millones de reales (3.650 millones de dólares) destinada a las empresas afectadas por el nuevo arancel del 25 % de Estados Unidos.

«Estamos demostrando que no hay crisis que impida a Brasil seguir con su trayectoria de crecimiento económico», dijo el mandatario progresista en un acto en el Palacio de Planalto en Brasilia, al anunciar la medida.

Bautizado como ‘Brasil Soberano III’, el nuevo programa se suma a las otras dos líneas de crédito en condiciones ventajosas que lanzó el Gobierno en el último año para ayudar a los exportadores a hacer frente tanto a la guerra comercial de Estados Unidos como al conflicto en Oriente Medio.
Del total que se pondrá a disposición, 13.500 millones de reales proceden, precisamente, de recursos del Tesoro que no fueron utilizados en la primera línea de crédito ofrecida en 2025.
El resto lo aportará el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), el brazo de fomento del Estado brasileño.
El plan también ayudará a las empresas a diversificar sus mercados, según detalló el Ejecutivo.
A esta tercera línea de crédito anunciada este miércoles se podrán acoger las empresas golpeadas por los aranceles adicionales adoptados por EE.UU. contra el sector siderúrgico y aquellas impactadas por el último gravamen del 25 % que entró en vigor este mismo miércoles.
Este último arancel es el resultado de una investigación de la Oficina del Representante de Comercio de EE.UU. (USTR, por sus siglas en inglés), que concluyó que determinadas políticas brasileñas son «desleales» y perjudican los intereses de las empresas estadounidenses.
Se estima que afectará al 18 % de las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos, aunque algunas asociaciones comerciales elevan el impacto a cerca de un tercio.
Los productos más golpeados serán las máquinas industriales, el azúcar, el etanol, la madera y el calzado. No obstante, el presidente estadounidense, Donald Trump, eximió del arancel a unos 2.100 productos, entre ellos la carne, el café y el petróleo.
Asimismo, podrán solicitar esos créditos a intereses más bajos de los practicados en el mercado exportadores golpeados por los actuales conflictos internacionales en curso, así como «sectores estratégicos para la balanza comercial» y empresas del ramo de fertilizantes y de minerales críticos.
En el acto de lanzamiento, en el que estuvo acompañado por varios ministros, Lula aseguró que Brasil nunca se retirará de la mesa de negociación con Estados Unidos, pero insistió en que nadie le ganará «mintiendo».
La situación, sin embargo, podría agravarse en los próximos días, ya que Brasil es uno de los 60 países que están bajo investigación por EE.UU. por un supuesto uso de trabajo forzoso en sus cadenas productivas, lo que podría culminar en un arancel adicional del 12,5 %.
