Nueva York, 9 jul (EFE).- La empresa financiera American Express comenzó este jueves la construcción de su nueva sede global en Nueva York, el 2 World Trade Center, un rascacielos que será inaugurado en 2030 y que completará el complejo del World Trade Center en el bajo Manhattan.
La torre, con capacidad para albergar hasta 10.000 trabajadores, tendrá 186.000 metros cuadrados distribuidos en 55 plantas y será el último edificio del complejo que quedó pendiente tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 que destruyeron las Torres Gemelas.
American Express será el único ocupante del edificio, situado al norte de la estación de metro Oculus, diseñada por el arquitecto español Santiago Calatrava.
Durante la etapa de construcción generará más de 3.200 puestos de trabajo, con una contribución estimada de aproximadamente 5.900 millones de dólares a la economía de la ciudad y 6.300 millones de dólares al estado.
«Hoy marca un hito importante para consolidar el estatus del complejo del World Trade Center como un lugar de primer orden en nuestra ciudad para que empresas de todo el mundo crezcan y prosperen. Desde los trabajadores que construirán esta extraordinaria torre, hasta los miles de empleados de American Express que trabajarán aquí durante generaciones, el 2 World Trade Center será un símbolo brillante de la resiliencia, la excelencia y las oportunidades que definen al bajo Manhattan», indicó la gobernadora Kathy Hochul en un comunicado.
American Express ha tenido su sede en Nueva York desde su fundación en 1850.
El alcalde Zohran Mamdani, que participó del acto de la primera piedra, dio la bienvenida al proyecto y destacó que tras la mudanza al nuevo edificio, aportará aproximadamente 11.400 millones de dólares a la economía, incluidos cerca de 250 millones de dólares en ingresos fiscales.
«Me enorgullece dar la bienvenida a la nueva sede mundial de American Express en el Bajo Manhattan. Esto no solo es una muestra de confianza en el futuro de nuestra ciudad, sino también una inversión en miles de empleos de calidad, la economía local, la sostenibilidad y la culminación de la reconstrucción del World Trade Center. Este proyecto seguirá beneficiando a los neoyorquinos durante muchas décadas», afirmó.
La empresa no ha revelado el coste del edificio, que estará en terrenos de la Autoridad de Puertos con un contrato de arrendamiento a largo plazo. En su exterior tendrá varias terrazas y jardines, con vistas panorámicas de Manhattan.
La nueva sede ha sido diseñada con tecnología avanzada de edificios inteligentes y sistemas totalmente eléctricos y de bajo consumo, por lo que aspira a la certificación LEED (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental).
