Pekín, 9 jul (EFE).- El índice de precios al consumidor (IPC), principal indicador de la inflación en China, aumentó un 1 % interanual en junio, lo que supone una ralentización de 0,2 puntos frente al dato de mayo, según cifras oficiales divulgadas este jueves por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) del país asiático.
El dato, no obstante, queda por debajo de los pronósticos más extendidos entre los analistas, que apuntaban a una tasa de en torno al 1,1 %.
En la comparación intermensual, el IPC pasa de un descenso del 0,1 % en mayo a una caída del 0,3 % en el sexto mes del año.
La institución atribuyó esta evolución principalmente a «fluctuaciones en los precios de mercados internacionales», que abarataron el coste nacional de las joyas de oro y de la gasolina en un 8,7 % y un 4,9 %, respectivamente, ampliando su caída en 5,9 y 4,6 puntos porcentuales frente al mes anterior.
El estadístico de la ONE Dong Lijuan también señaló que los precios de los alimentos bajaron un 0,4 %, el mismo descenso que en mayo, propiciado por la abundancia de frutas y verduras de temporada, aunque el precio de los huevos subió un 7 % intermensual por la escasez de gallinas ponedoras y las altas temperaturas.
En términos interanuales, el experto atribuyó la desaceleración del IPC a la moderación en el ritmo de subida de los precios de las joyas de oro y de la gasolina, que fue del 28,1 % y del 17 % respectivamente frente a junio del año pasado.
Los precios de los servicios subieron un 0,8 %, el mismo ritmo que en mayo, mientras que los de los alimentos cayeron un 1,6 %. Dentro de esta categoría destacó el precio del cerdo que bajó un 15,9 %, 0,2 puntos porcentuales menos que el mes anterior, y el de los huevos, que subió un 20 %.
La consultora británica Capital Economics explicó que el repunte inflacionario provocado por la guerra de Irán sigue deshaciéndose. Aunque la última escalada de tensiones podría generar cierta presión al alza, esta se limitará a unas pocas áreas concretas, y la tendencia general apunta a que el IPC se acerque a cero una vez se normalice la oferta energética.
El analista Julian Evans-Pritchard subrayó que, si bien la desaceleración estuvo liderada por una menor inflación energética, la inflación subyacente también se moderó, lo que evidencia «fuerzas desinflacionistas más amplias» que persisten en la economía china.
Aceleración de los precios industriales
La ONE también hizo público el índice de precios a la producción (IPP), que mide los precios industriales y que aumentó un 4,1 % interanual en junio, lo cual supone la marca más alta desde julio de 2022.
En términos intermensuales, tras subir un 0,5 % en mayo, los precios industriales disminuyeron un 0,3 % en junio.
Dong explicó el comportamiento del IPP este mes por factores como la caída de los precios internacionales del crudo, que abarató un 16 % el coste de extracción de petróleo en términos mensuales, o la llegada del verano, que disparó la demanda de carbón y elevó su precio de extracción y lavado un 5,6 % intermensual.
Igualmente, la aceleración de la modernización industrial impulsó la demanda y elevó los precios de fabricación de equipos de realidad virtual en un 8,4 % o de dispositivos inteligentes vestibles en un 3,4 %.
Evans-Pritchard señaló que, en términos mensuales, los precios de fábrica cayeron a un mínimo de un año, con descensos generalizados en la mayoría de sectores salvo en la electrónica, que registró subidas reflejo de la escasez de chips de memoria ligada a la demanda de inteligencia artificial.
En términos interanuales, los principales repuntes de costes procedieron de las industrias de extracción y lavado de carbón (+20,6 %) y de las dedicadas a metales no ferrosos, tanto minería y procesado (+25,5 %) como fundido y laminado (+23,4 %).
