Les Angles (Francia), 6 jul (EFE).- El esloveno Tadej Pogacar rubricó el poderío físico y táctico del UAE enfundándose el maillot amarillo tras imponerse en la tercera etapa del Tour de Francia disputada entre Granollers y Les Angles (Pirineos orientales), de 195,9 km y 3.850 metros de desnivel, por lo que suma su victoria número 22 en la «grande boucle».
Pogacar (Klanec, 27 años) volvió a encontrar momentos mágicos en Pirineos, su paraíso, donde ha logrado 10 de las 22 victorias en el Tour. Un golpe de autoridad en Les Angles, sin arrasar, pero dejando claro que si su equipo invierte en esfuerzo, él se ocupa de hacer una obra de arte.
En esta ocasión subió al poder con un esquema similar al de Montjuic, donde regaló la etapa a Del Toro. Sus hombres controlaron y echaron abajo la fuga, luego tensaron a la hora de la verdad cerca de meta con el mexicano de nuevo como figura estelar, y remate incontestable. Sin grandes daños colaterales. Sacó 2 segundos a Vingegaard y Carapaz y 4 a Seixas, Evenepoel, Del Toro y Ayuso.
Regreso a la prenda amarilla, la que pretende enfundarse en París el 26 de julio con su quinto título. De momento iguala en tiempo con Vingegaard, su rival, el hombre a batir. Evenepoel es tercero a 23, Del Toro le sigue a 24, Ayuso a 27 y Seixas a 48.
La victoria de Pogacar le situa un paso más en la historia. Ya es el quinto corredor con más triunfos en el Tour, con 22 empatado con Derrigade. Le superan Cavendish (35), Merckx (34) e Hinault (28)
«Siempre es un sueño vestir de amarillo en el Tour, a cualquier edad, cualquier día, es algo es especial e intento disfrutar siempre de la carrera y de ser el líder», comentó en meta Pogacar.
Comienzo explosivo, fuga tardía y control del UAE y Visma

El tercer capitulo se lanzó desde Granollers hacia territorio francés con elevado calor, pendiente del incendio que asola una parte del pirineo oriental y con ausencia de público en las cunetas francesas, sobre todo en el ascenso final. La seguridad en el Tour, es lo primero.
Jornada muda en la zona decisiva, pero expresiva desde el banderazo de salida. Enseguida se desató la locura de ataques camino de la Cota de Saint Feliu de Codines (3ª,7,7 km al 4,5), donde nombres ilustres se mostraron, y otros se descolgaron. Cedió Uitjdebroeks, líder del Movistar, quien no se entona; también Lenny Martínez, Arensman y el efímero líder de la montaña Alex Molenaar (Caja Rural).
Eterna pelea por la escapada. Lo intentó con insistencia Egan Bernal, se animaron Van der Poel, Carapaz o Jorgenson, pero desde los puestos de mando los generales del UAE y Visma no dieron licencia para aventuras hasta el km 75. En ese punto se despegó un grupo de 18, el mejor colocado el francés Baudin, ganador de etapa en el Tour de Auvernia, a 1.07 minutos.
En el proyecto 3 españoles: García Pierna, Balderstone y Aranburu, y nombres importantes que dieron solidez a la fuga, como Pedersen, en busca del maillot verde puntuando en el esprint de Campdevanol, Harold Tejada, Mauro Schmid, Magnus Cort, Storer y Oliveira.
Fue García pierna, el madrileño de Movistar quien rompió la fuga atacando a pie de la Collada de Toses (1a, 9,3km al 6,5), pero en la cima pasó acompañado de Baudin, Prodhomme, Van Mechelen, Bennett y Vercher. El pelotón principal a 1.36 dirigido por un guerrillero de postín del UAE, el belga Tim Wellens.
Despedida de Cataluña con el pelotón en los talones

Al paso por Puigcerdà, A 43,8 de meta, la caravana del Tour ingresó en territorio galo, despidièndose de una intensa semana protagonizada por «Le Grand Départ de Barcelona». Una dotación de bomberos catalanes despidieron al pelotón del territorio español. Ya se rodaba en la zona del silencio, aunque no total. Los aficionados aparcados desde días antes con sus caravanas tuvieron «permiso» especial para ver el paso del Tour.
En el Col del Calvario, un tercera incómodo de 11,4 km al 4,1, la fuga empezó a disolverse a marchas forzadas por el impulso infatigable de los hombres de Pogacar. Baudin, el héroe de la jornada con 125 km en fuga, quemó las naves atacando a pie de puerto. Coronó junto a Prodhomme y luego en solitario luchó por lo imposible hasta ser cazado a 12 de meta.
El guión lo tenía escrito el UAE, la escuadra que dio la cara en todo momento. Restaba el ascenso a Les Angles, uno de los paraísos de la BTT en el pirineo oriental, un repecho corto de apenas 2 km al 6,5 por ciento. Ningún muro, pero después de casi 200 km, eso le pareció a más de uno.
Pogacar remata la faena de un equipo imbatible
No hubo ataques estridentes en el puerto pirenaico, ofensivas lejanas marca de la casa, pero Pogacar tenía su carta guardada desde que decidió a mitad de carrera que iba a luchar por el triunfo. En el tramo duro del ascenso muchos lucharon por la posición, incluido el Lidl Trek para lanzar a Ayuso, pero el UAE puso orden de inmediato.
Fundamental la maniobra de Del Toro a 500 metros de meta. Con su maillot verde, el mexicano puso en fila a los favoritos. Vingegaard aguantó como pudo, pero cedió unos metros, lo mismo que Carapaz. Algo más forzados apretaban los dientes Ayuso y Seixas-
La lanzadera mexicana la aprovechó Pogacar para salir disparado hacia un nuevo triunfo y por el maillot amarillo. La bonificación y el puestómetro lo antepuso a Vingegaard. El duelo está servido. El danés solo ha ganado al esloveno en los Alpes. Un dato a tener en cuenta.
Entre Carcasona y Foix se abre la veda para los aventureros
La cuarta etapa entre Carcasona y Foix, de 181.9 km ofrece la primera oportunidad para que cuaje una fuga consistente. Jornada exigente, con 2.700 metros de desnivel y 4 dificultades: el Col des Bedos (4a, 3,4 km al 4,4 por ciento de desnivel), Col de Paradis (3a, 5,6 km al 4,3), el Col de Coudons (2a, 10,9 km al 5,5), a mitad de carrera y el Col de Montsegur (2a, 6,9 km al 6,1). Desde esta última cima a meta 38 km de descenso y tramos ondulados.
Carlos de Torres
