Kabul, 30 jun (EFE).- El Gobierno de facto talibán advirtió este martes en declaraciones a EFE que los recientes bombardeos paquistaníes contra el este de Afganistán «no quedarán sin respuesta», aunque aseguró que sigue dando prioridad a la vía diplomática y al diálogo para rebajar la tensión transfronteriza.

«No hay duda de que el Emirato Islámico de Afganistán siempre ha dado prioridad a la diplomacia y el diálogo. Sin embargo, en caso de agresión, Afganistán ha dado una respuesta aplastante, y los recientes ataques tampoco quedarán sin respuesta», afirmó a EFE el portavoz adjunto del Gobierno talibán, Hamdullah Fitrat.

El principal portavoz talibán, Zabihullah Mujahid, se refirió también a la postura del régimen de facto en declaraciones a medios locales, al asegurar que Afganistán responderá «en el momento oportuno» y con los medios a su disposición.
«El pueblo de Afganistán debe estar seguro de que hay quienes pedirán cuentas y la opresión cometida contra ellos será vengada. Los autores de este crimen rendirán cuentas», afirmó.
«El Emirato Islámico de Afganistán responderá en el momento oportuno utilizando los medios a su disposición. No puedo revelar la naturaleza de la respuesta porque los asuntos militares requieren confidencialidad, pero será aplastante», agregó Mujahid.
El portavoz añadió que el cierre de la embajada de Pakistán en Kabul está entre las opciones consideradas, aunque señaló que debe elegirse el momento adecuado antes de adoptar una decisión de ese tipo.
Mujahid acusó a «un círculo militar particular» en Pakistán de actuar posiblemente bajo instrucciones de potencias extranjeras, sin aportar pruebas.
También hizo un llamamiento a los ulemas, la población y los partidos políticos de Pakistán para que no permanezcan en silencio y presionen a favor del diálogo.
«Deben reconocer su responsabilidad y persuadir a estos malhechores de que los ataques, los crímenes y la agresión no son la solución. En su lugar, deben trabajar para que el diálogo en curso sea más eficaz», señaló.
La tensión escaló tras los ataques aéreos lanzados por Pakistán el domingo contra las provincias orientales afganas de Paktia, Paktika y Kunar.
La ONU ha confirmado por el momento la muerte de 28 civiles, mientras que el Gobierno talibán eleva a 36 los fallecidos en lo que califica de bombardeo indiscriminado. Islamabad, por su parte, niega bajas civiles y asegura que se trató de una operación antiterrorista en la que abatió a 29 insurgentes.
Según el lado paquistaní, los bombardeos fueron una represalia por el asesinato de tres miembros de sus fuerzas de seguridad el sábado en Karachi, en un ataque atribuido a presuntos terroristas vinculados a los talibanes paquistaníes.
Pakistán acusa al Gobierno talibán afgano de dar refugio a ese grupo, algo que Kabul ha negado en repetidas ocasiones.
