Redacción Deportes, 17 may (EFE).- Los 25 partidos dirigidos por el alemán Helmut Schön, representan una marca con casi medio siglo de vigencia que puede caer en este Mundial 2026 con el seleccionador francés Didier Deschamps, quien con solo disputar la fase de grupos elevará su cuenta personal de 19 a 22 encuentros.
El registro de Schön, forjado entre Inglaterra 1966 y Argentina 1978, es el testamento de una era dorada de Alemania. En ese periodo, el estratega germano no solo acumuló presencias, sino un rendimiento envidiable: sumó 16 victorias, 5 empates y solo 4 derrotas, logrando una efectividad que le permitió levantar el trofeo en 1974.
Sin embargo, el avance de Deschamps en el escalafón histórico es vertiginoso.
Al iniciar su andadura en 2026, el galo subirá automáticamente de la séptima posición a la tercera, superando a nombres como Mario Zagallo y Óscar Washington Tabárez. Con los tres partidos de la fase de grupos, Deschamps llegará a los 22 encuentros, situándose solo por detrás de Schön y del brasileño Carlos Alberto Parreira (23).
Deschamps completará en el torneo de Estados Unidos, México y Canadá su cuarto Mundial consecutivo al frente de los Bleus (2014, 2018, 2022 y 2026), entrando en el selecto grupo de entrenadores con más ediciones disputadas y solo habrá otros nueve que tienen la misma cantidad o más que él.
Deschamps y una nueva era para los técnicos
Pero el dominio de Deschamps no se mide solo con las veces que ha ocupado el banquillo, sino en los puntos que han conquistado sus dirigidos y que lo hacen, por ahora, el tercer entrenador que más ha puntuado, con 45 unidades (fruto de 14 victorias y 3 empates), apenas superado por los 53 de Helmut Schön y los 47 de Luiz Felipe Scolari.
Asimismo, el conjunto galo bajo el mando de Deschamps, que también fue campeón mundial como jugador en 1998, se ha destacado por su equilibrio, gracias al poder goleador que le ha permitido anotar 42 tantos en el torneo; y la solidez defensiva clave para haber encajado solo 21.
La matemática para el cambio de guardia es clara. Si Francia logra avanzar a los dieciseisavos de final, Deschamps igualará los 23 partidos de Parreira y si supera los cuartos de final, el estratega galo llegará a los 26 encuentros, sobrepasando oficialmente los 25 de Schön para convertirse en el hombre con más partidos dirigidos en la historia de la Copa del Mundo.
Además del entrenador francés, habrá otros dos que buscarán escalar con posibilidades de entrar en el ‘top 10’: Zlatko Dalic, al mando de Croacia, y Carlos Queiroz, con Ghana, han dirigido 14 y 13 partidos mudialistas, respectivamente, y de entrada en 2026 sumarán tres encuentros más.
La irrupción de los torneos expandidos no solo democratiza la participación de los países, sino que acelera la caída de los récords de longevidad. Para Deschamps, el próximo Mundial no será solo la búsqueda de su segunda estrella como técnico, sino la posibilidad de conseguir una validación desde la estadística a su efectividad en el banquillo.
Por Juan David Mosos
