Taipéi, 24 jun (EFE).- El portaaviones más nuevo y avanzado de China, el Fujian, navegó este martes por aguas del estrecho de Taiwán, informó el Ministerio de Defensa Nacional (MDN) taiwanés, en lo que supuso el primer tránsito de un portaaviones chino por esta vía estratégica desde el pasado abril.
«El portaaviones Fujian (CV-18) del Partido Comunista de China (PCCh) atravesó hoy, día 23, el estrecho de Taiwán. Las Fuerzas Armadas taiwanesas lo monitorizaron de cerca empleando medios conjuntos de inteligencia, vigilancia y reconocimiento», señaló el MDN en un breve comunicado, acompañado de una fotografía del buque, que aparecía sin aviones en su cubierta.
Con todo, el paso del Fujian no vino acompañado de un repunte significativo de la actividad militar china en torno a la isla: el ministerio indicó que once aeronaves y seis barcos de guerra transitaron por los alrededores de Taiwán entre las 06:00 del martes (22:00 GMT del lunes) y las 06:00 de este miércoles (22:00 GMT del martes).
Equipado con un sistema de catapultas electromagnéticas, el Fujian entró en servicio a principios de noviembre del año pasado, convirtiéndose en el tercer portaaviones operativo de China y en el más avanzado de su flota.
Diseñado y construido íntegramente en China, el Fujian tiene un desplazamiento de más de 80.000 toneladas y representa un paso importante en los planes del Ejército chino de contar con seis portaaviones para 2035.
Este buque ya había transitado por el estrecho de Taiwán a mediados de diciembre del año pasado, mientras que el Liaoning, el primer portaaviones que tuvo China, fue el último en cruzar estas aguas el pasado abril.
El refuerzo de la Armada china levanta suspicacias entre sus rivales, especialmente por los conflictos territoriales en el mar de China Meridional, cuya soberanía Pekín reclama en su práctica totalidad, y en torno a Taiwán.
«Taiwán nunca se rendirá»
En declaraciones al Club de Corresponsales Extranjeros de Taiwán, el titular del Consejo de Asuntos Continentales (MAC) -el organismo gubernamental encargado de las relaciones con China-, Chiu Chui-cheng, afirmó este martes que Taipéi se niega a aceptar el «objetivo final» de Pekín de «unificarse con Taiwán».
«Aunque Taiwán se enfrenta a una presión combinada, creciente y sin precedentes, nuestra determinación de salvaguardar nuestra soberanía y nuestro sistema democrático nunca ha sido tan firme», aseveró el funcionario.
«Esta es nuestra línea roja. En este punto no hay margen para la concesión. Nunca cederemos ante el ruido de sables y la presión cada vez mayor de China. Taiwán jamás se rendirá», agregó.
Las autoridades de Pekín consideran Taiwán una «parte inalienable» del territorio chino y no descartan el uso de la fuerza para hacerse con su control, una postura rechazada por el Ejecutivo taiwanés, que sostiene que solo los 23 millones de habitantes de la isla tienen derecho a decidir su futuro político.
