Redacción deportes, 23 jun (EFE).- El PGA Tour, el circuito estadounidense de golf, acometerá una profunda renovación de su estructura y calendario de competición a partir de 2028, con la creación de dos categorías que disputarán ligas separadas, en la que habrá ascensos y descensos y que permitirá ver con más frecuencia a los mejores enfrentarse entre ellos.
El consejero delegado del PGA Tour, Brian Rolapp, dio a conocer los principales cambios en una comparecencia ante los medios en Connecticut (Estados Unidos) en la que fue presentado por el legendario Tiger Woods, en su primera aparición pública desde que tuvo el accidente de coche el pasado 27 de marzo y decidió ingresar en un centro de recuperación en Suiza.
La reestructuración establece una liga principal, el PGA Tour Championship Series, formada con los 120 mejores jugadores, y un calendario de 23 ó 24 torneos entre febrero y agosto, incluyendo los ‘majors’ y torneos por equipos como la Copa Ryder o la Copa del Presidente, y una segunda división, la PGA Tour Challenger Series.
“Este modelo prepara el PGA Tour para el futuro”, subrayó Rolapp, quien destacó que el nuevo modelo, acordado con los jugadores, refuerza la meritocracia, permite ver en más torneos a los mejores y da más emoción a la temporada.
El PGA Tour ya tiene confirmados diez de los quince eventos de la temporada regular, donde cada torneo tendrá una bolsa de al menos veinte millones de dólares (unos 17,5 millones de euros), con el formato tradicional de 72 hoyos con corte y sin invitaciones de patrocinadores.
La pretensión del circuito más prestigioso del mundo es expandirse a nuevas ciudades, como Nueva York, Washington, San Francisco, Boston, Denver o Filadelfia.
A partir de septiembre, una vez finalizada la temporada regular, habrá algunos campeonatos con el formato de ‘match play’ -un jugador compite contra otro y gana el hoyo el que menos golpes haga- y los mejores podrán jugar algunos torneos organizados junto con el DP World Tour, el circuito europeo, como parte de la alianza entre ambas organizaciones.
La segunda categoría será el PGA Tour Challenger Series, cuya liga se disputará en paralelo a la primera división con un calendario de unas veinte pruebas, con premios de al menos cuatro millones de dólares (3,5 millones de euros) y 144 participantes.
Una de las grandes novedades es que se introduce el sistema de ascensos y descensos entre las dos divisiones. Los 90 primeros de la principal mantendrán la tarjeta y al menos los veinte mejores clasificados de la segunda división promocionarán.
Los jugadores del Challenger Series tendrán dos vías de ascenso inmediato: ganando varios torneos de la categoría en la misma temporada o con la victoria en un campeonato importante.
También habrá una última ronda de entre cuatro y seis pruebas en otoño con un número limitado de plazas de ascenso y se mantendrá el torneo de clasificación anual (Q-School) como puerta de entrada al PGA Tour.
Tiger Woods, quien ha ejercido como presidente del comité encargado de rediseñar la estructura del circuito estadounidense, expresó su satisfacción por lo acordado.
“Este es un momento emocionante para el mundo del golf. Estoy orgulloso del trabajo que hemos realizado para construir la mejor versión del PGA Tour para las futuras generaciones de jugadores y aficionados”, se felicitó el legendario jugador, de 50 años, en su cuenta de X y en un comunicado.
Para Woods, se trata de la “mejor versión posible” del circuito y lo prepara para “el éxito y la estabilidad a largo plazo”.
