Los líderes de Charlotte dieron un paso adelante en sus esfuerzos por mejorar la seguridad vial al aprobar un programa piloto que contempla la instalación de cámaras de semáforo en rojo en diez intersecciones consideradas de alto riesgo dentro de la ciudad.
La iniciativa recibió luz verde durante la reunión del Concejo Municipal celebrada el lunes 22 de junio y busca reducir el número de accidentes graves causados por conductores que ignoran las señales de tránsito. Según funcionarios municipales, el programa será financiado con fondos ya existentes dentro del presupuesto de la ciudad y podría comenzar a operar tan pronto como el próximo año.
De acuerdo con la propuesta aprobada, los conductores captados cruzando una intersección después de que el semáforo cambie a rojo enfrentarían una multa de 75 dólares. Quienes no paguen la sanción dentro del plazo establecido podrían recibir una penalización adicional de 100 dólares.
SITIOS
Las autoridades presentaron una lista preliminar de las intersecciones donde podrían instalarse las cámaras. Entre ellas figuran:
- Graham Street y Norris Avenue
- University City Boulevard y la rampa norte de I-85
- Steele Creek Road y Westinghouse Boulevard
- North Tryon Street y University City Boulevard
- Central Avenue y Sharon Amity Road
- W.T. Harris Boulevard y North Tryon Street
- South Tryon Street y Arrowood Road
- South Mint Street y West Boulevard
- Central Avenue y Kilborne Drive
- 36th Street y The Plaza
El grupo de defensa del transporte sostenible Sustain Charlotte ha impulsado durante años el uso de cámaras de control de tráfico en la ciudad. Tras la aprobación del programa, la organización celebró la decisión y afirmó que representa un paso importante para reducir lesiones y muertes relacionadas con accidentes de tránsito, beneficiando no solo a conductores, sino también a peatones, ciclistas y usuarios del transporte público.
EN EL PASADO
Charlotte ya había implementado un sistema similar entre 1998 y 2006. Según datos municipales, los accidentes en las intersecciones monitoreadas disminuyeron aproximadamente un 30 % durante ese período. Sin embargo, el programa fue eliminado posteriormente debido a preocupaciones financieras.
Los defensores de la iniciativa sostienen que esos beneficios de seguridad siguen siendo necesarios hoy en día, especialmente ante el crecimiento poblacional de Charlotte y el aumento constante del volumen de tráfico en sus principales corredores viales.
Si el programa avanza según lo previsto, Charlotte volverá a utilizar cámaras de semáforo en rojo por primera vez en dos décadas, con el objetivo de reducir conductas peligrosas al volante y mejorar la seguridad en las calles de la ciudad.
