Miami (EE.UU.), 21 jun (EFE).- El portugués Francisco Conceiçao defendió este domingo el papel de Cristiano Ronaldo en la selección lusa, destacando que «no hay nadie» como él a la hora de marcar goles y que el delantero está en el Mundial «para ayudar», como el resto de jugadores.
«Cristiano, con su calidad para hacer goles, no hay nadie como él. Está aquí para ayudar, como cualquier otro compañero», resaltó el futbolista de la Juventus en rueda de prensa.
«No tenemos obligación de pasarle el balón. Yo se la paso al que está desmarcado, no es que tenga tiempo para pensar la cara del compañero», agregó en defensa de su compañero de equipo, que recibió críticas por la escasa participación que tuvo en el debut ante República Democrática del Congo.
Ese partido se saldó con empate a un gol, una sorpresa que Conceiçao aseguró que les obligará a ganar el siguiente encuentro de la fase de grupos, que les enfrentará a Uzbekistán el martes en Houston.
«En un Mundial el error tiene que ser mínimo. No conseguimos ganar el primer partido; así que está claro que ahora estamos con el cuchillo entre los dientes. Tenemos que ganar este segundo obligatoriamente», expresó.
Para ello, el extremo indicó que deben cambiar la actitud y trabajar «en la llegada al área», para crear las oportunidades que no lograron en el debut.
Portugal se adelantó en el partido ante la escuadra africana con el único tiro a puerta que realizaron en el encuentro, pese a dominar la posesión, y se dejó empatar en la segunda mitad.
Sobre su rival el martes, Conceiçao destacó que «su faceta defensiva es la más fuerte», plantado con una línea de cinco atrás, por lo que deberán tener paciencia para que aparezcan las grietas.
Y aunque admitió que el resultado del primer encuentro les añadió presión, señaló que todos están acostumbrados, puesto que vienen de grandes clubes europeos.
Conceiçao hizó ante República Democrática del Congo su debut en un Mundial, 24 años después de que su padre, Sérgio Conceiçao, jugara el Mundial de Corea del Sur y Japón.
Un hito que consideró «un orgullo», aunque dijo que espera que la historia «sea diferente» esta vez para Portugal, puesto que el combinado luso cayo en la fase de grupos en el Mundial asiático.
