Ciudad de México, 18 jun (EFE).- Sonideras mexicanas, artistas dedicadas a la cultura tradicional del sonidero, baile público en las calle, presentaron este jueves la novena edición del ‘Musafest’, un encuentro que reunirá a las dinastías femeninas de este movimiento originado en los barrios de Tepito (Ciudad de México), así como a las nuevas olas de mujeres que están reinventando este fenómeno basado en el baile, la cumbia y la música tropical.

Por primera vez en su historia, el ‘Musafest’, fundado por el colectivo feminista Musas Sonideras, contará con la participación de 50 mujeres que incorporarán propuestas vinculadas con la cumbia tribal, el bullerengue y otros ritmos populares que conversan con esta tradición declarada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la capital mexicana.

El festival programado para el 18 de julio en el legendario Salón Los Ángeles en el centro de la capital brilla por su diversidad.
Hay mujeres de todas las edades, algunas son madres, otras hijas o abuelas con historias que representan un legado, como es el caso de Marisol Mendoza, conocida como La Musa Mayor y fundadora de esta organización.
Mendoza, quien pertenece a la dinastía Duende por su padre Ricardo Mendoza, lleva décadas inmersa en el mundo del sonidero, ese que floreció en la década de 1960 y en el que sonaba el nombre de una sola mujer: Guadalupe Reyes Salazar, mejor conocida como La Socia.
“La Socia fue la primera sonidera por convicción en 1965 en Tepito (…) pero no había otras mujeres haciendo lo que ella, porque si ahora estamos muy lejos de juntarnos entre todas, más en aquel momento”, explicó la fundadora de Musas Sonideras en entrevista con EFE.
Frente a una cultura dominada por los hombres, Mendoza señaló que el colectivo, conformado en 2017, nace por la necesidad de visibilizar el trabajo de las mujeres en esta tradición, así como otorgarle valor a través de una paga equitativa y un trato digno.
Además describió el sonidero como un espacio seguro donde las mujeres “alzan la voz” cada vez que toman el micrófono y lanzan consignas políticas, sociales o de sororidad entre las compañeras.
“Hay que bailarle a la vida antes de que la vida te baile”, defendió Mendoza.
Con ese espíritu de resistencia política y musical, las sonideras han tomado espacios públicos en manifestaciones en la Ciudad de México y han acompañado a las mujeres en el 8M o a las familias que buscan a las más de 133.000 personas desaparecidas en el país.
De las 50 mujeres inscritas en el cartel del festival, 20 pertenecen a la Nueva Ola, entre ellas destaca: Diosa del Caos, Princesa Duende, Sonidera Nacional, Sonido La Bruja, La voz violeta y otras.
