Ginebra, 15 jun (EFE).- El presidente de Suiza, Guy Parmelin, dijo hoy que Irán y Estados Unidos firmarán en Ginebra un «protocolo de acuerdo» para poner fin a sus enfrentamientos armados, pero indicó que aunque se habla del viernes como el día en que se realizará ese acto, «es más prudente hablar de este fin de semana».

Parmelin recibió a lo largo del día a los jefes de gobierno de los países del G7 que han aterrizado en Ginebra para trasladarse desde aquí -por contar con el aeropuerto internacional más cercano- a la localidad francesa de Évian, a menos de sesenta kilómetros de distancia.
«Hay que tener paciencia para (conocer) los detalles. Se hará en Ginebra porque esta es la voluntad de las partes y del facilitador Pakistán, hay que ver qué delegaciones vienen, a qué nivel. Esto se vera en las próximas horas», explicó en una conferencia de prensa que ofreció en el aeropuerto.
El presidente afirmó que Suiza, Pakistán y Catar trabajaron con esmero para llevar a las partes a encontrar una solución al conflicto armado en el que están inmersos desde finales del pasado febrero, con Israel como tercer país involucrado del lado de Estados Unidos.
Asimismo, consideró que Suiza puede tener un rol que jugar cuando «se entre en los detalles de la aplicación de este acuerdo» por la gran experiencia de este país en la diplomacia internacional y, más concretamente, en las numerosas negociaciones de paz que ha acompañado en las últimas décadas.
Esa experiencia -dijo Parmelin- puede explicar porqué se eligió Ginebra para firmar un acuerdo que el mundo entero espera y que conllevaría además del cese de las hostilidades, la reapertura del estrecho de Ormuz, por el que volverían a pasar las exportaciones de petróleo y gas de los países del Golfo Pérsico y el resto de mercancías.
El presidente recordó a la prensa que Suiza cumple el rol de «potencia protectora» en la relación entre Estados Unidos e Irán, lo que también puede haber influido en la elección de Ginebra para el acto de la firma, que tendrá un alto carácter simbólico ya que ambas partes han firmado el domingo de manera digital el compromiso de detener las hostilidades.
Suiza ejerce -desde su posición de país neutral- el rol de potencia protectora entre ambos países desde 1980, lo que le permite asumir algunas funciones diplomáticas o consulares a pesar de que no existe una relación formal entre ellos.
Este mandato ha convertido a Suiza en un canal discreto pero vital de comunicación entre Washington y Teherán durante más de cuatro décadas.
«Tenemos contacto con Irán. Nuestro asesor de seguridad nacional está en contacto con todas las partes», confirmó Parmelin, tras recordar que Ginebra es el «lugar ideal» para una ceremonia de este tipo porque en esta ciudad se han sentado alrededor de una mesa de negociaciones innumerables delegaciones de países enfrentados en conflictos internos o internacionales.
«A menudo Suiza ha contribuido a traer a las partes beligerantes a la mesa, pero para que funcione las dos partes deben aceptar discutir seriamente», comentó.
En un momento de máxima tensión y apenas dos días antes del inicio de los ataques de EEUU e Israel contra Irán, el 28 de febrero, delegaciones estadounidenses e iraníes participaron en Ginebra en negociaciones indirectas para evitar el inicio de las hostilidades, lo que no se consiguió.
Ello a pesar de que la parte iraní y Catar, que actuaba como mediador, habían hablado de que en esas reuniones se habían conseguido «progresos significativos».
