Juliana Leao-Coelho
Madrid, 13 jun (EFE).- El Centro Superior de Diseño de Moda, adscrito a la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y que imparte grado, doctorado y máster a los futuros talentos del diseño, celebra sus 40 años en una nueva ubicación, en el histórico edificio que tiene la universidad en el parque del Retiro.
Desde su creación en 1986, este centro «es el primero en España que ofrece el recorrido completo» de formación académica en esta materia, incluida una doble titulación en Diseño de Moda y Comercio, conjunta con la Complutense, que busca complementar el perfil del diseñador con el marketing.
«Nuestro programa de doctorado, único en una universidad pública con la moda en el foco, es bastante exitoso y con muchos estudiantes internacionales», explica el director del centro Guillermo García Badell, para quien todo lo que «nos rodea como sociedad, desde las ciudades, los objetos y finalmente la ropa, está diseñado».
En la escuela «tenemos esa visión donde se combina lo artístico, lo creativo, la cultura, la técnica y la tecnología», asegura.
La moda en España mueve casi un 3 % del PIB, un negocio que permite sinergias entre la escuela y la industria. En estos años han colaborado con marcas y grupos como Mango, Inditex, H&M, LaLiga, Universal Pictures International Spain y Tendam (antes Cortefiel), entre otros.
Muchos diseñadores de la pasarela Cibeles y de la Mercedes Benz Fashion Week «son además profesores nuestros», según el director, que también destaca el carácter «ágil de los másteres de la escuela, con programas cortos y asignaturas optativas para modernizarse cada año».
Se accede al grado tras «aprobar la selectividad, al máster con un grado previo y al doctorado con un máster previo». Además, dado el carácter vocacional de la moda, también se hace «una entrevista para ratificar la vocación» del estudiante.
«Es una carrera exigente con bastante tasa de éxito y empleabilidad. Hay que diseñar y coser mucho, aprender mucha técnica», tejidos, patronaje, mucha confección y todo eso «lleva mucho tiempo y esfuerzo», asevera.
Claustro de diseñadores

Hace cuarenta años, «una serie de gente pensó que la moda debía estar en la universidad, fueron bastante visionarios». Tenían «distintas sensibilidades y entendían la moda como artesanía y como cultura», entre ellos Enrique Loewe, creador de la firma multinacional y uno de los impulsores de la escuela.
Otro impulso vino de la industria, de la empresa Induyco que confeccionaba toda la ropa de El Corte Inglés y necesitaba «perfiles técnicos y creativos», mientras que el tercer empujón llegó de la universidad, porque la moda es una disciplina creativa, pero «también técnica», recalca el director.
Hoy la escuela congrega en su equipo docente a diseñadores de referencia como Ana Locking, Juan Vidal, Daniel Rabaneda, Miguel Becer, David Salvador y Javier Zunzunegui (Habey Club) o Carlota Barrera, que trabajan con «un criterio eminentemente práctico», orientado a una progresiva integración del alumnado en el mundo laboral.
«Nuestros desfiles de fin de grado se han convertido en citas imprescindibles», con pasarelas en espacios de referencia como el Teatro Real, el Reina Sofía, el Museo Arqueológico Nacional, Casa de América, Ifema o el Auditorio Nacional de Música.
Edificio histórico
Tras cuarenta años en el Campus Sur de la UPM, en septiembre arrancarán el curso en el edificio del parque del Retiro, junto al Observatorio Nacional, donde compartirán sede con la Escuela de Ingenieros de Caminos.
Ese edificio histórico fue construido originalmente para albergar «el laboratorio de Ramón y Cajal, que vivía enfrente en la calle Alfonso XII, en su última etapa de investigador», recuerda el director.
Además, allí en lo alto tiene su estudio el pintor Antonio López, con una vista privilegiada del Paisaje de la Luz, «el eje cultural más relevante de Madrid», indican desde la universidad.
