Redacción deportes, 13 jun (EFE).- Las estadísticas no están del lado de Carlo Ancelotti, el técnico italiano que debuta este sábado en el Mundial como seleccionador de Brasil, ya que nunca en la historia de la Copa del Mundo un entrenador extranjero ha logrado levantar el título.
Ancelotti, que este miércoles cumplió 67 años, se estrena con Brasil ante Marruecos y tiene la opción de batir otro récord si consigue proclamarse campeón, ya que se convertiría en el entrenador de mayor edad en lograrlo.
El más joven también fue el primero: el uruguayo Alberto Suppici, que llevó a su selección a la victoria con 31 años, 7 meses y 12 días en el Mundial de 1930. El italiano Vittorio Pozzo es el único que ha levantado la Copa en dos ocasiones y, además, de forma consecutiva (1934 y 1938).
Lo que parecía una casualidad se ha repetido a lo largo de la historia de los Mundiales: los seleccionadores campeones siempre han sido de la misma nacionalidad que el equipo ganador del título.
Así ocurrió con el uruguayo Juan López en 1950, el alemán Sepp Herberger en 1954, los brasileños Vicente Feola y Aymoré Moreira en 1958 y 1962, respectivamente; el inglés Alf Ramsey en 1966, el brasileño Mário Zagallo en 1970 y el alemán Helmut Schön en 1974.
El patrón se ha mantenido hasta la actualidad. En 1978, el argentino César Luis Menotti ganó la Copa para la Albiceleste, y el italiano Enzo Bearzot el Mundial de España 1982. En México 1986 volvió a triunfar Argentina con Carlos Salvador Bilardo y, cuatro años más tarde, en Italia 1990, Alemania levantó el trofeo con Franz Beckenbauer.
El brasileño Carlos Alberto Parreira (1994), el francés Aimé Jacquet (1998), el brasileño Luiz Felipe Scolari (2002), el italiano Marcello Lippi (2006), el español Vicente del Bosque (2010), el alemán Joachim Löw (2014), el francés Didier Deschamps (2018) y el argentino Lionel Scaloni (2022) completan la lista.
Tan sólo dos entrenadores pudieron cambiar la norma. El inglés George Raynor, que al frente de la selección sueca ya había ganado la medalla de oro olímpica en Londres 1948, clasificó al conjunto nórdico para la final de 1958, en la que era el anfitrión, pero se topó con la eclosión de Pelé.
Veinte años después, el austriaco Ernst Happel retomará las cenizas de la “naranja mecánica” para conducir a Holanda a la final contra Argentina, pero se cruzará la Albiceleste de Menotti y le arrebatará el título en la prórroga.
Ahora, en caso de victoria de Francia o Argentina, Deschamps o Scaloni igualarían la marca de Pozzo al sumar dos títulos mundiales; en el caso del argentino, además de forma consecutiva.
En el presente Mundial, hasta 22 seleccionadores son de la misma nacionalidad que el equipo que dirigen, entre ellos Deschamps y Scaloni. Si se mantiene esta tendencia, solo 22 selecciones nacionales partirían con ese “patrón estadístico”.
Entre los favoritos figuran Alemania, dirigida por Julian Nagelsmann; España, por Luis de la Fuente; y Países Bajos, por Ronald Koeman.
El resto de selecciones entrenadas por técnicos de su mismo país son: Tony Popovic (Australia), Ralf Rangnick (Austria), Sergej Barbarez (Bosnia y Herzegovina), Bubista (Cabo Verde), Jesse Marsch (Canadá), Hong Myung-bo (Corea del Sur), Emerse Faé (Costa de Marfil), Hossam Hassan (Egipto), Steve Clarke (Escocia), Amir Ghalenoei (Irán), Hajime Moriyasu (Japón), Walid Regragui (Marruecos), Javier Aguirre (México), Ståle Solbakken (Noruega), Miroslav Koubek (República Checa), Pape Thiaw (Senegal) y Murat Yakin (Suiza).
