Nueva York, 12 jun (EFE).- Elon Musk se ha convertido en el primer billonario del mundo tras la salida a bolsa de SpaceX este viernes, según estimaciones de mercado basadas en la valoración de sus participaciones en la compañía aeroespacial y en Tesla.

Musk, fundador de la compañía aeroespacial en 2002 y ya la persona más rica del mundo antes de la Oferta Pública Inicial (OPI) de SpaceX, cuenta con una participación en esa empresa valorada en torno a 690.000 millones de dólares al precio de salida, a lo que se suma su participación en Tesla, estimada en unos 279.000 millones, recoge la cadena CNBC.

SpaceX debutó este viernes en el índice Nasdaq de Wall Street a un precio de 150 dólares por acción, lo que supone una subida de en torno al 11,1 % respecto al precio fijado en su oferta pública inicial (OPI), de 135 dólares por título.
En los primeros compases de negociación, el precio del valor ha mostrado volatilidad y, hacia las 12.00, hora local de Nueva York (16.00 GMT), las acciones se situaban en torno a los 166 dólares, lo que eleva la subida acumulada a cerca del 23 % respecto al precio de la OPI.
Esto situaría la capitalización bursátil de la compañía en torno a los 2,2 billones de dólares.
Con esta valoración, la compañía se incorpora al grupo de las mayores empresas cotizadas de Estados Unidos, dominado por las grandes tecnológicas, por detrás de Nvidia, Alphabet, Apple, Microsoft y Amazon.
El magnate aseguró este viernes, antes de la apertura de Wall Street, que SpaceX, que busca desarrollar la tecnología necesaria para convertir a la humanidad en una «civilización multiplanetaria» y «hacer posible que cualquier persona pueda viajar algún día a la Luna, Marte o incluso más allá del sistema solar».
La salida a bolsa de SpaceX confirma el apetito por el riesgo en Wall Street y su interés por las grandes tecnológicas. Sin embargo, analistas como los de la firma Morningstar han mostrado una visión más prudente sobre la valoración de la compañía.
Morningstar estima un valor «razonable» de unos 780.000 millones de dólares, y advierte de que el precio de salida refleja «escenarios de crecimiento muy exigentes y todavía inciertos en áreas como la tecnología espacial y la infraestructura orbital».
En contraste, otros actores del mercado han destacado el fuerte respaldo de la demanda institucional y el atractivo de SpaceX como activo de infraestructura estratégica, apoyado en negocios como Starlink y en su posición en el sector aeroespacial privado.
