Rabat, 12 jun (EFE).- El Mundial 2026 le quita el sueño a Marruecos. La afición marroquí está volcada en seguir a su selección y, con la diferencia horaria respecto al continente americano, tendrá que alargar sus noches y sacrificar muchas horas de descanso.
Los cafés, principal lugar de encuentro para ver el fútbol en Marruecos, se preparan para prolongar jornadas y ajustarse al calendario del Mundial, que se juega al otro lado del Atlántico con entre cinco y ocho horas de diferencia horaria.
En los locales, los propietarios asumen que los horarios habituales quedarán en suspenso a partir de este jueves.
Youssef Mellouki, dueño del Café Mellouki de Rabat, explica que suele abrir de 7.00 a 22.00 horas (6.00-21.00 GMT), pero mientras dure el campeonato permanecerá abierto sin límite.
«No hay una hora de cierre, podemos quedarnos hasta las 2 o incluso hasta las 5 de la mañana si hay penaltis, prórrogas o si Marruecos se clasifica para cuartos o semifinales», afirma el empresario.
El primer partido de Los Leones del Atlas se disputará este sábado ante Brasil en Nueva Jersey (Estados Unidos) y pondrá a prueba la resistencia al sueño de los marroquíes porque empezará a las 23.00 hora local.
Si Marruecos avanza en la fase de grupos llegará a la Costa Oeste estadounidense y los marroquíes dormirán menos: «Si el partido es a las 20.00 de California, aquí serán las 4.00 de la mañana», apunta Mellouki.
Pese a ello, la pasión futbolera parece pesar más que el cansancio: «Los cafés van a estar abiertos todo el tiempo porque esto es una fiesta», continúa, convencido de que los aficionados prefieren reunirse en los locales por el ambiente.
Además del componente deportivo, la hostelería ve en el Mundial una oportunidad económica. Mellouki sostiene que los partidos ayudan a atraer a grupos de amigos y familias: «Impulsa el negocio bastante y llena la caja», señala.
Otros hosteleros comparten la expectativa, aunque con más cautela. Mustapha Capri espera instrucciones de las autoridades para flexibilizar los horario.
Aun así, asegura que seguirá los encuentros de Marruecos, «si no es para los clientes, serán los propios trabajadores los que se queden hasta la madrugada para verlo», comenta entre risas.
También la hostelera Farida Slimoni prevé ampliar el horario si la demanda lo justifica. «Normalmente cerramos a las 23.00, pero si hay partido y es necesario cerraremos a las 3.00», afirma, aunque precisa que en su local sólo se proyectarán los partidos de la selección nacional.
Llamamiento al orden

Ante esta previsible oleada de aperturas nocturnas, la Asociación de Propietarios de Cafeterías y Restaurantes de Marruecos ha hecho un llamamiento al sector para mantener el orden público y evitar molestias a los vecinos.
El colectivo empresarial pactó que la administración «facilitará todo lo necesario» para las retransmisiones de madrugada, a cambio de que los locales garanticen la tranquilidad ciudadana, según medios locales.
No todos los negocios seguirán ese camino. Algunos propietarios reconocen que no pueden asumir los costes de la apertura nocturna durante un mes entero.
Sin embargo, todos coinciden en que, mientras Marruecos juegue, el sueño quedará en un segundo plano y los cafés se convertirán en una extensión improvisada de las gradas, a miles de kilómetros y cinco horas de diferencia y sin olvidar que, dentro de cuatro años, el propio país albergará el Mundial, que coorganizará con España y Portugal. EFE
Marta Donat
