Austin, 11 jun (EFE).- En la madrugada del 15 de mayo, José Luis Bautista, un trabajador de las instalaciones de SpaceX al sur de Texas, subió entre 12 y 15 metros sobre una plataforma elevadora, enganchó su arnés a una enorme viga metálica que no estaba fija y que, al desplomarse, lo arrastró consigo al vacío.
Bautista, de 25 años y originario de Donna (Texas), formaba parte de una cuadrilla encargada de retirar e instalar columnas de acero en la fábrica, y había hecho lo que un trabajador debe hacer en las alturas: atarse a un punto de anclaje. El problema, según reconstruye el expediente de la investigación policial al que EFE tuvo acceso, es que esa viga de 3,5 toneladas no estaba fijada a nada.
Bautista murió poco después en un hospital de Brownsville. La tragedia, sumada a un historial de fallas de seguridad en las instalaciones de SpaceX, propiedad del magnate Elon Musk, revela un problema sistémico, según señalaron expertos a EFE.
La reconstrucción del Sheriff se apoya en imágenes de un vídeo de seguridad que SpaceX entregó a las autoridades, pero que aún no se ha hecho público y ofrece una visión más clara de lo ocurrido que la información preliminar, que señalaba que Bautista había caído de un andamio de solo dos metros de altura.
Bautista trabajaba para Delta Fabrication and Machine Inc., una empresa subcontratada por SpaceX que reemplazaba columnas en el área de la planta de producción del cohete Starship. Ni Delta ni SpaceX respondieron a las solicitudes de comentario de EFE.
Un accidente que se pudo haber evitado

Según dos especialista en seguridad laboral, que revisaron el documento policial para EFE, la información revela que el trabajador siguió el protocolo, pero el anclaje al que se ató no debió usarse.
En el reporte policial, se detalla que un superintendente del contratista declaró haber notado que la columna no estaba bien ajustada y alertó a uno de sus subalternos para corregir el error, pero esto no sucedió.
Bautista «hizo lo que se supone que debía hacer: se ató a un punto de anclaje. Eso es todo lo que esperamos de un trabajador», resume el doctor Ahmed Al-Bayati, director de un centro de seguridad en la construcción en la Universidad Lawrence Tech.
Para él, esta tragedia pudo haberse evitado. «No espero que un trabajador de campo conozca estos problemas de ingeniería, y aunque lo supiera, no está en posición de detener el trabajo.» La viga, sostiene, debió señalizarse o acordonarse.
El doctor Hongwei Hsiao, profesor universitario y exjefe de tecnología protectora del Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH), coincide en que la viga no servía como anclaje y señala que la responsabilidad va mucho más allá del trabajador.
«No podemos culpar al trabajador diciendo que no siguió el protocolo», dijo. «Los gerentes de obra, los superintendentes y los contratistas son responsables de la seguridad general.»
El año pasado, OSHA, la agencia federal de seguridad laboral de EE.UU, impuso a SpaceX siete sanciones «serias» por las condiciones en Starbase, entre ellas no inspeccionar una grúa que necesitaba reparaciones, con una multa de 115.850 dólares que la empresa impugna.
Al-Bayati interpreta esto como una señal que ha sido ignorada. SpaceX «es la compañía más avanzada de EE.UU. en nuevas tecnologías; tienen los recursos», dijo. «La única explicación es que no ven la seguridad como una prioridad.» En mayo, el mismo mes de la muerte de Bautista, SpaceX presentó su solicitud para salir a la bolsa con una valoración cercana a 1,75 billones de dólares.
Para Bekah Hinojosa, activista de Brownsville, la muerte del trabajador en SpaceX no llega de sorpresa para la comunidad. «Sabíamos que no era cuestión de si ocurriría, sino de cuándo, por lo malas que son las condiciones de trabajo allí», dijo a EFE.
Las autoridades locales cerraron las pesquisas sobre el accidente, ya que consideran que no se llevó a cabo delito alguno, según confirmó a EFE capitán Álvaro Guerra, de la oficina del Sheriff del condado de Cameron.
OSHA, en cambio, abrió una investigación sobre el incidente, que se suma a las múltiples inspecciones abiertas sobre SpaceX, y tiene hasta seis meses para concluir, según indicó un portavoz de la agencia, quien añadió que habrá más detalles al completarlas.
La muerte de Bautista ocurrió días antes del duodécimo vuelo de prueba del Starship, que SpaceX realizó el 21 de mayo en Starbase, el complejo del sur de Texas donde fabrica y lanza sus cohetes, constituido como ciudad en 2025.
