Los Ángeles (EE.UU.), 10 feb (EFE).- El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) retiró una citación administrativa que había enviado a Google solicitando información de un hombre de Filadelfia que envió un correo electrónico a esta agencia pidiéndole “decencia” en el trato a un solicitante de asilo afgano.
La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) informó este martes que el DHS retiró la citación al gigante tecnológico para que provea información sobre el correo electrónico del usuario, que no es identificado por la organización civil.
El usuario envió el correo a un funcionario del DHS solicitando que se tratara con dignidad a un afgano, tras lee un artículo del Washington Post.
El DHS emitió la citación a Google solicitando diversa información sobre la cuenta de Gmail y su dueño, según los documentos judiciales presentados en un tribunal federal del norte de California, sede de la tecnológica, propiedad de Alphabet.
Aproximadamente dos semanas después de que se le notificara la citación a Google, dos agentes del DHS y un policía local se presentaron en el domicilio del usuario del correo para interrogarlo.
El hombre, representado por ACLU, impugnó la citación, argumentando que violaba sus derechos amparados por la Primera Enmienda.
“Cuestionar al gobierno sin temor a represalias es señal de una democracia sana. Que los agentes soliciten información a tu proveedor de correo electrónico y se presenten en tu puerta después de expresar tu opinión no lo es”, dijo el usuario en un comunicado sobre el hecho, el cual consideró una “táctica abusiva”.
ACLU explicó que estas citaciones administrativas no son de cumplimiento automático ni están firmadas por un juez.
El DHS a menudo emite órdenes para obtener información, sin que la persona afectada las conozca, a menos que el destinatario, como una empresa de internet, una escuela o un empleador, les notifique de la intención del gobierno.
“Empresas como Google saben mucho sobre nosotros, y no deberíamos tener que preocuparnos de que el gobierno las presione para obtener nuestra información si decimos algo que no le gusta”, dijo en un comunicado Jennifer Granick, de ACLU.
Los abogados aseguran que el DHS ha utilizado anteriormente estas citaciones para intentar desenmascarar a usuarios anónimos de redes sociales que publicaron sobre redadas migratorias y para presionar a la Universidad de Columbia para que compartiera información sobre un estudiante que había participado en protestas propalestinas.
Las sedes de ACLU del Norte de California y de Pensilvania han logrado echar abajo citaciones del DHS dirigidas a usuarios de Instagram y Facebook, propiedad de Meta.
“Esta es una victoria rotunda para nuestros derechos amparados por la Primera Enmienda”, indicó Stephen A. Loney, abogado supervisor sénior de la ACLU de Pensilvania, que añadió que esta victoria también envía un mensaje al público para defender sus derechos: “Puedes ganar”.


