Washington, 22 ene (EFE).- El índice de precios de gastos de consumo personal (PCE) en EE.UU., dato de inflación clave para la Reserva Federal (Fed) en sus decisiones sobre los tipos de interés, cayó una décima a ritmo interanual en octubre pero recuperó lo perdido en noviembre, cuando cerró en el 2,8 %, al mismo nivel de septiembre, según datos conocidos este jueves.
Según informó el Buró de Análisis Económico (BEA), el índice subyacente de precios del PCE, que excluye los volátiles índices de alimentos y la energía, también siguió la misma tendencia en términos interanuales: bajó una décima en octubre con respecto al mes anterior hasta quedar en el 2,7 %, para luego subir al 2,8 %, cifra idéntica a la del noveno mes del año.
Este reporte, que por primera vez incluye el dato de dos meses, se publica con semanas de retraso debido al reciente cierre de Gobierno federal, que impidió la recopilación de datos económicos y provocó un apagón de indicadores que complicó el seguimiento de la marcha de la mayor economía mundial.
En términos mensuales, la inflación PCE creció un 0,2 % en ambos meses, en línea con lo esperado por el mercado, que siguen atento a las consecuencias de la política arancelaria del Gobierno de presidente estadounidense, Donald Trump, sobre los precios.
La subida del dato subyacente fue del 0,2 % mensual en octubre y noviembre.
En octubre destacó la caída del 0,7 % en los precios de la energía, en contraste con el aumento del 1,7 % registrado el mes anterior. En noviembre, este indicador se recuperó hasta cerrar en el 1,9 %.
El coste de los alimentos se mantuvo estable en un 0,0 % para los dos meses después de la subida del 0,4 % mensual de septiembre.
Los servicios subieron un 0,3 % y un 0,2 % en octubre y noviembre, respectivamente.
El índice de precios PCE se calcula teniendo en cuenta la inflación o deflación de una amplia gama de gastos de consumo y refleja los cambios en el comportamiento del consumidor.
La Fed, que se reunirá los próximos 27 y 28 de enero, lo tiene en cuenta en sus decisiones sobre la política monetaria junto con la inflación subyacente, los índices de desempleo y el Producto interior bruto (PIB), publicado también este jueves por el BEA, que fijó este indicador en un 1,1 % intertrimestral en los meses de julio-septiembre y un 4,4 % anualizado, en este último con una mejora de una décima frente al dato avanzado de diciembre.


