Río de Janeiro, 8 jun (EFE).- La Asociación Internacional de Tráfico Aéreo (IATA) considera que el fabricante chino de aviones Comac puede convertirse en un competidor a la altura de los productores tradicionales, como Airbus y Boeing, y atender la demanda reprimida de las aerolíneas por nuevas aeronaves.
«Necesitamos más competición en el sector y la recibimos con agrado. Es algo que la industria (de la aviación) acoge con satisfacción», afirmó el director general de la IATA, Willie Walsh, al ser interrogado sobre los planes de Comac para desarrollar y ofrecer aviones de grandes dimensiones.
La empresa china, que ya produce aviones medianos para vuelos regulares y está centrada principalmente en atender la demanda de las aerolíneas de su país, tiene planes para ofrecer aeronaves mayores, como el CR919 y el CR929, y ampliar sus mercados.
«No me cabe duda de que la Comac representará un competidor muy creíble para los demás fabricantes de equipos originales que operan en la actualidad», afirmó Walsh en la rueda de prensa que concedió tras la clausura de la reunión anual de la IATA, que se celebró domingo y lunes en Río de Janeiro.
Walsh coincidió con el consejero delegado de la aerolínea Latam, Roberto Alvo, en que las compañías aéreas de todo el mundo tienen su mirada puesta en las tecnologías que desarrolla China, tras considerar que el avión C909 de la compañía, de tamaño mediano, está evolucionando muy bien.
«Su actividad principal se centra en el mercado interno chino, pero la ambición de Comac es muy clara. Quieren ser un competidor global para Boeing y Airbus», dijo el máximo ejecutivo de la IATA.
Walsh agregó que el fabricante chino ya inició el proceso para certificar sus aviones ante diferentes organismos reguladores, lo que le permitirá comercializar sus aeronaves en varios países.
No obstante, el ejecutivo aclaró que el desafío de la fabricante china no es solo desarrollar, producir y certificar un avión sino también ofrecer el apoyo logístico, los repuestos y los servicios en los mercados en los que planea actuar.
El saludo de la IATA a la llegada de la competición de Comac se produce tras una reunión de dos días en que la entidad, que reúne a las aerolíneas responsables por cerca del 85 % del transporte aéreo mundial, se quejaron de los atrasos en las entregas de los fabricantes.
«Perdimos la paciencia con los fabricantes. Ellos necesitan hacer las reformas necesarias para poder mejorar su desempeño», afirmó Walsh en la víspera.
El dirigente agregó que el problema se agrava debido a que la flota global tiene una edad media récord de 15,2 años de operación y a que las aerolíneas necesitan renovar sus aviones en medio de los atrasos de las entregas.
Según la IATA, el sector opera actualmente con un déficit de 5.000 aeronaves de última generación con respecto a lo planificado, lo que afecta la capacidad y la eficacia.
Según un estudio presentado el domingo por la IATA, la cartera mundial de encomiendas de las aerolíneas supera actualmente las 18.100 aeronaves, lo que exige catorce años de producción al ritmo actual de entregas.
El estudio agrega que, tras haber alcanzado su récord en 2018, cuando los fabricantes entregaron 1.816 aeronaves, las entregas se desplomaron a 806 en 2020 como consecuencia de la pandemia de la covid-19 y desde entonces vienen creciendo de forma lenta y gradual.
La previsión es que las entregas lleguen a 1.794 aeronaves en 2026, aún por debajo de las de 2018, y solo alcancen 2.357 en 2027.
