Madrid, 7 jun (EFE).- El italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes) reforzó su liderato en el Mundial de Fórmula Uno al ganar este domingo el Gran Premio de Mónaco, donde logró su quinto triunfo seguido en las seis primeras carreras del año, convirtiéndose en el más joven ganador en Montecarlo y en el tercer italiano en conseguirlo; el primero después de que lo consiguiese por última vez, en 2004, Jarno Trulli.

Antonelli, con 19 años el líder más joven de la historia, ganó en el circuito urbano de Montecarlo una carrera alocada en su tramo final -con dos coches de seguridad, una interrupción, con bandera roja; y una resalida desde la parrilla, a falta de ocho vueltas- que el séptuple campeón mundial inglés Lewis Hamilton (Ferrari) acabó segundo y el francés Isack Hadjar (Red Bull), investigado tras la carrera, tercero.

El español Carlos Sainz (Williams) abandonó, accidentado -sin lamentar daños, tras la resalida parada-, y su compatriota el doble campeón mundial asturiano Fernando Alonso (Aston Martin) concluyó décimo, logrando el primer punto del año para su escudería en las calles del principado de la Costa Azul; donde ‘heredó’ ese puesto del mexicano Sergio Pérez (Cadillac), sancionado con 10 segundos por haber adelantado su posición en parrilla en la última reanudación y que concluyó decimoquinto, sacando de esa plaza al argentino Franco Colapinto (Alpine), que avanzó una y se clasificó decimocuarto.
Confirmado el sábado con una actuación espectacular en la calificación más decisiva de la temporada, Kimi firmó el ‘repóker’ y se postuló, en otra jornada magistral en la que en todo momento mantuvo la cabeza fría, para convertirse en el campeón más joven de la historia, récord que posee el alemán Sebastian Vettel, que ganó el primero de sus cuatro títulos a los 23 años. Lo hizo en una carrera en la que habitualmente no pasa nada especial -en las estrechas y sinuosas calles del bello enclave mediterráneo es casi imposible adelantar- pero en la que en esta ocasión pasó casi de todo, especialmente durante las últimas caóticas catorce vueltas.
El sábado, Antonelli se había convertido, 22 años después de que lo consiguiera por última vez -es decir, antes de que él hubiese nacido- Trulli, de aquella compañero de Alonso en Renault, en el primer italiano en firmar la ‘pole en Monaco. Y también 22 años después de que lo hiciese Jarno, un italiano volvía a ganar en Montecarlo: el tercero en toda la historia de la F1.
Riccardo Patrese, a bordo de un Brabham-Ford había sido el primero en lograrlo, allá por 1982. Y este domingo, Kimi se convirtió en el tercer piloto de su país en anotarse la prueba más icónica del calendario y en el de menor edad de todos los tiempos. Un día después de firmar la ‘pole’ más joven en toda la historia del Gran Premio de Mónaco.
De tal manera, Kimi, que, en el festejo posterior a la carrera, acabó, junto a su padre y a otros miembros de la escudería alemana en las aguas del puerto monegasco, llegará a Montmeló, sede del próximo Gran Premio, el de Barcelona-Catalunya, con 156 puntos, 66 más que Hamilton, que le arrebató la segunda plaza de la general a su compatriota George Russell (Mercedes).
El joven boloñés se había hecho acreedor, por cuarta vez, a la posición principal en parrilla en su corta carrera en la F1, la cuarta de este 2026 que se promete glorioso para él, nada menos que relegando a los otros dos puestos de honor a un Verstappen que se lo puso difícil y a Sir Lewis, que se había conformado con el tercer puesto de la calificación, a 22 centésimas.
Si aún quedaba alguna duda por resolver en cuanto a la calidad de la nueva estrella, ésta se centraba en la salida. Apartado en el que el joven boloñés había mostrado cierta flaqueza, sobre todo en las primeras carreras del año.
Tanto ‘Mad Max’, como el espectacular y excéntrico campeón de Stevenage habían bromeado, en la posterior rueda de prensa oficial de la FIA, cuando les preguntaron qué consejo le darían, a ese respecto, al joven italiano. «Que espere un segundo en arrancar, que yo salgo justo detrás», apuntaba Verstappen. «Mejor aún: que se espere dos», señalaba Hamilton, uniéndose a las chanzas.
Por detrás de Kimi y de ‘Mad Max’ arrancaban los Ferrari de Hamilton y Leclerc -con Fred Vasseur, su jefe de equipo, de nuevo en el circuito-; Hadjar y Russell -sexto en parrilla y duodécimo, tras recibir unas cuantas penalizaciones- lo hacían desde la tercera, una por delante de la que compartían los McLaren del australiano Oscar Piastri, cuarto en meta, y del inglés Lando Norris. Último campeón del mundo, ganador el año pasado en Mónaco; y que este domingo abandonó a más de 30 vueltas para meta.
Sainz salió duodécimo, al lado de su compañero, el tailandés Alex Albon -octavo este domingo- desde la sexta. Alonso arrancó vigésimo primero; Colapinto, decimocuarto y ‘Checo’ -que salió con gomas blands, al contrario de la gran mayoría, que lo hizo con medios-, decimoctavo.
Pero tanto el doble campeón mundial asturiano -dos veces triunfal en Mónaco-, como el mexicano de Cadillac -una vez exitoso en Montecarlo- ganaban una posición porque el brasileño Gabriel Bortoleto (Audi) salió desde el ‘pit lane’.
Antonelli despejó dudas y arrancó bien, sin problemas. El que se quedó ‘clavado’ en la salida, sin embargo, fue Verstappen -que llevó el coche a garaje y se retiró, por un problema de motor-, por lo que, de un plumazo y a las primeras de cambio, los Ferrari ya rodaban en puestos de podio.
Los Aston Martin de Fernando y del canadiense Lance Stroll -retirado tras accidentarse y provocar la entrada del primer ‘safety’-, que habían ganado cuatro puestos saliendo desde la última linea, pararon en la quinta de las 78 vueltas que se dieron, bajo un sol radiante, al muy estrecho y revirado circuito urbano, para instalar gomas blandas. Operación inversa a la que efectuó ‘Checo’ -de blando a medio-, antes de que lo sancionaran con un ‘drive through’, por un error en la salida.
El bravo piloto tapatío se había colocado en el espacio que había dejado libre Bortoleto, por lo que recibió una incontestable penalización que añadió una vicisitud más al buen fin de semana que estaba completando y que, sin nuevos errores, le hubiese supuesto su primer punto. Al final, cruzó décimo la meta, pero una posterior sanción -anunciada más de tres horas después de la conclusión de la carrera- lo dejó decimoquinto.
En la 14, Sainz rodaba undécimo, un puesto por delante de Colapinto, cuya buena racha -séptimo en Miami, antes de firmar su mejor puesto en la F1 al concluir sexto en Canadá- quedó frenada con el decimocuarto de este domingo.
Antonelli no iba a dejar escapar una nueva oportunidad de engrosar titulares. Y pronto abrió hueco con respecto a los Ferrari, dominantes el viernes, pero que se daban por satisfechos con subirse al podio junto a la nueva estrella. Beneficiándose, además, de los problemas de Hadjar, que rodaba cuarto y no sólo bloqueaba a Russell, sino a los que iban detrás con problemas.
Hamilton paró en la 30 e instaló duros, cediéndole el segundo puesto a su compañero, cuya renovación con Ferrari se anunció poco antes del Gran Premio y que en esos momentos no veía con malos ojos una hipotética entrada en pista de un coche de seguridad. A Sir Lewis le cayeron cinco segundos de sanción por sobrepasar, en su parada, la velocidad permitida en el ‘pit lane’.
Russell paró en la 34 y le lanzó un exitoso ‘undercut’ a Hadjar, que, tras entrar en garajes un giro después, regresó a pista por detrás del inglés, al que acabaría superando más adelante.
Antonelli paró en la 37, con una ventaja muy clara que no evitó que siguiese marcando vueltas rápidas al retomar la marcha. Colapinto también había instalado gomas duras en ese giro, en una acción en la que asimismo fue penalizado con cinco segundos, penalización que también recibiría más adelante su compañero el francés Pierre Gasly, que sin ella hubiera acabado bastante más adelante, pero concluyó en séptima posición.
Sainz estaba efectuando una gran labor de equipo junto a Albon, en busca del único punto al que aspiraba en esos momentos su equipo. Hasta que, a 17 de meta, el accidente de Stroll -en la última de las 19 curvas- forzó la entrada en pista del primer coche de seguridad.
A partir de ese momento, se desató el caos.
El »safety car’ provocó un esperado baile de paradas, en el que Antonelli y los Ferrari cambiaron a blandos -en una parada de la que se quejó duramente Leclerc, en la que Hamilton, justo delante de él, cumplió su penalización y, de forma indirecta, lo perjudicó- y en la que Hadjar recuperaba su posición respecto a Russell, sancionado de nuevo, al no haber cumplido de forma correcta la primera penalización
En un final alocado, nada más relanzarse la carrera y en la misma zona en la que había chocado Stroll lo hizo Leclerc, cuyo monoplaza fue retirado de pista por la grúa, antes de que el monegasco entrase al garaje visiblemente enfadado con su equipo.
Poco después de una nueva entrada del coche de seguridad, a falta de diez vueltas para el final, la dirección de carrera decretó bandera roja, ya que, en la zona de los percances, se levantaba el asfalto. Y la carrera estuvo interrumpida durante aproximadamente media hora. Antes de que se dieran dos vueltas más y se decretase resalida desde la parrilla
Lindblad, que ya hubiese sido uno de los beneficiados, ganando posición a los Williams, con el primer ‘safety’, festejó una interrupción en la que todos regresaron a box; al tiempo que se prodigaban investigaciones y se anunciaban nuevas sanciones, todas ellas de gravedad, teniendo en cuenta que el grupo se había compactado. Entre ellas, un ‘drive through’ a Russell, que, de nuevo ahogado en mala suerte, acabaría sin puntos y cediéndole el segundo puesto de la general a Hamilton.
Antonelli no se inmutó, siguió batiendo plusmarca y celebró, en las aguas del Mediterráneo, la consecución del ‘repóker’. Hadjar -investigado, también al final- se encontró con un podio en una carrera en la que estuvo a punto de abandonar, Y Hamilton repitió el segundo puesto de Montreal y, con ello, su mejor resultado desde que pilota para Ferrari.
Sir Lewis -plusmarquista de victorias (105) y ‘poles’ (104) en la F1-, otro que vive una segunda juventud (con 41 años), igualó, con su ‘cajón’ número 205 en la categoría reina, el récord de ocho podios en Mónaco del mítico Ayrton Senna, que ganó tres Mundiales para Brasil y, con seis triunfos, es el más exitoso en Montecarlo; donde Hamilton, con la mitad, sigue siendo el más victorioso entre los activos.
Adrián R. Huber
