París, 6 jun (EFE).- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, instó este sábado a Europa a actuar frente a la «invasión» de inmigrantes portadores de «ideologías peligrosas» que desembarcan en sus costas e insistió a los aliados europeos en que asuman una mayor responsabilidad en su defensa estratégica.
«Desafortunadamente, hoy diferentes playas europeas son asaltadas por diversas ideologías peligrosas: en las playas de España, Italia, Grecia y Bulgaria desembarcan barcos y hombres», afirmó el secretario de Defensa en un discurso pronunciado en el cementerio militar estadounidense de Colleville-sur-Mer, en Normandía (noroeste), con motivo del 82.º aniversario del desembarco aliado de 1944, que contribuyó a la derrota de la Alemania nazi.
Hegseth aludió a la migración en Europa como a una «invasión» y se preguntó: «¿Actuarán las capitales europeas contra esta invasión o ya es demasiado tarde? Rezo para que no, y creo que no».
En su discurso ante autoridades francesas y algunos veteranos, Hegseth reiteró además la exigencia de Washington de que los países europeos incrementen sus esfuerzos en defensa.
«Estados Unidos debe mostrar el camino, y lo hará, pero nuestros aliados deben estar con nosotros, hombro con hombro», afirmó ante las 9.387 cruces blancas que recuerdan a los soldados estadounidenses caídos en la batalla de Normandía.
El secretario de Defensa sostuvo que «la paz solo está garantizada por la fuerza» y elogió a los combatientes aliados de 1944, que, según dijo, integraron una coalición en la que cada nación aportó «su industria, su valor y su sacrificio».
«No fueron eslóganes vacíos, cumbres fastuosas ni comunicados; cada nación sangró y asumió su parte», afirmó.
Hegseth, que no participó en la ceremonia internacional, defendió igualmente que Europa debe ser la principal responsable de su defensa convencional, una posición que calificó de «necesidad estratégica».
Francia llama a reforzar la autonomía de defensa europea

En la ceremonia internacional en la localidad de Langrune-sur-Mer, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, rindió homenaje a los miles de soldados caídos el 6 de junio de 1944, en presencia de algunos de los pocos veteranos que quedan vivos, y advirtió sobre la necesidad de fortalecer la capacidad de defensa de Europa ante un entorno de seguridad cada vez más incierto.
Lecornu subrayó que el desafío actual consiste en reforzar «nuestra autonomía y nuestra capacidad para defendernos por nosotros mismos», frente a unas amenazas que, según afirmó, «se acercan, se intensifican y se multiplican».
Durante el acto, Lecornu recordó a los «3.000 hombres de apenas 20 años» que murieron el Día D, destacando que ofrecieron «el impulso de su juventud y el sacrificio de sus vidas» para liberar Europa de la ocupación nazi.
Horas antes, el primer ministro había participado en una ceremonia militar en la Escuela de Fusileros Marinos y Comandos de Marina de Ouistreham, lugar donde desembarcaron los 177 franceses del Comando Kieffer, la única unidad francesa integrada en la primera oleada de asalto aliada del Día D.
Durante la ceremonia internacional intervino también el agregado de Defensa de la Embajada de Alemania en Francia, Markus Reinhardt, quien calificó el 6 de junio como un «día de gratitud» hacia los soldados aliados y destacó igualmente la importancia de la cooperación entre naciones.
De esa cooperación, dijo, nacen asociaciones capaces de preservar una paz que, advirtió, «sigue siendo frágil».
El desembarco del 6 de junio de 1944 sigue siendo la operación anfibia más grande de la historia, con 132.700 hombres y 6.939 barcos aliados tomando 80 kilómetros de playas normandas, un golpe decisivo para la derrota de la Alemania nazi un año después. EFE

