Tivat (Montenegro), 5 jun (EFE).- Los líderes de la Unión Europea defendieron este viernes en Tivat (suroeste de Montenegro) que el proceso de ampliación hacia los Balcanes Occidentales debe volverse «más dinámico» y anunciaron un nuevo paquete de medidas de integración gradual para la región.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, reveló que esta semana la UE ha comenzado a redactar el tratado de adhesión de Montenegro, la primera vez que lo hace desde la entrada de Croacia en 2013.
La cumbre se celebra en un momento de creciente pugna por la región: la UE quiere demostrar que puede alejar a Serbia y Macedonia del Norte de la órbita rusa en un escenario donde Moscú y Pekín compiten abiertamente con Bruselas por la influencia en los Balcanes.
La propuesta francoalemana para acelerar el proceso de adhesión recibió «un amplio respaldo en la cumbre», según el canciller Friedrich Merz, quien destacó que la iniciativa impulsará la integración gradual de los Balcanes en el mercado único, con acceso privilegiado y mayor participación institucional antes de la adhesión plena.
No obstante, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, rechazó que un proceso «en base a méritos» equivalga a lento, aunque reconoció que el avance debe ser tangible. «Queremos recompensar las reformas con una integración real», dijo.
Tras la foto de familia en el Adriático, el presidente francés Emmanuel Macron puso imágenes al espíritu de la jornada: «Detrás de esta foto de familia de europeos en Montenegro está el impulso de los pueblos de los Balcanes Occidentales hacia Europa».
Al término de la reunión, Merz aseguró que «no habrá más excusas» y que se abrirá una integración gradual con «pasos concretos sin que la adhesión plena sea un requisito previo», al tiempo que lanzó un mensaje directo a Belgrado: «una política de equilibrio entre Rusia, China y Europa no es posible; si la respuesta de Serbia es Europa, la respuesta de Europa es Serbia».
Montenegro marca el paso
El anfitrión de la cumbre, el presidente montenegrino Jakov Milatović, calificó el encuentro como «el acontecimiento diplomático más significativo de la historia moderna del país» y aseguró que el objetivo de adherirse como vigésimo octavo Estado miembro en 2028 es «realista y alcanzable».
«Montenegro ya demuestra en muchos ámbitos que actúa como un Estado miembro», subrayó, en un año en que el país conmemora el vigésimo aniversario de su independencia.
Von der Leyen anunció además nuevas iniciativas de integración gradual de la región, entre ellas una cooperación reforzada con la Agencia Europea de Ciberseguridad (ENISA) y un programa de movilidad para hasta 100 funcionarios balcánicos en administraciones de los Veintisiete.
La presidenta de la Comisión confirmó asimismo la extensión del programa de viajes juveniles DiscoverEU a los seis socios balcánicos a partir de 2027 y avances hacia acuerdos de itinerancia (‘roaming’) entre la UE y la región.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el primer ministro de Montenegro, Milojko Spajić, firmaron este viernes dos acuerdos bilaterales: un convenio sobre prevención de evasión fiscal y doble imposición, y un protocolo de cooperación económica y financiera en sectores como el transporte, la minería, las telecomunicaciones y la ciberseguridad.
Sánchez aprovechó la cita para defender con firmeza la ampliación europea, asegurando que «no puede haber una Unión Europea completa sin los Balcanes Occidentales dentro», y elogió a Montenegro como el país más avanzado entre los candidatos a la adhesión.
Peros y matices
La cumbre no estuvo exenta de voces críticas. El presidente búlgaro, Rumen Radev, advirtió contra sacrificar los criterios de adhesión por la coyuntura geopolítica, mientras Bulgaria mantiene bloqueada la entrada de Macedonia del Norte por la cuestión de la minoría búlgara en la constitución de Skopje.
El primer ministro albanés, Edi Rama, consideró la propuesta francoalemana insuficiente: «Si dejas a los niños en casa del vecino hasta que estén listos, uno acaba conociendo al gángster ruso del barrio y otro se enamora de las muñecas chinas», advirtió, en referencia a la influencia de Moscú y Pekín en la región.
Serbia, cuyo proceso lleva años estancado por sus vínculos con Rusia y las tensiones con Kosovo, aspira a relanzar su candidatura al amparo del nuevo impulso y respondió con desafío a sus críticos: «El que no hace nada puede criticar cada día. El que trabaja siempre está manchado de sudor, pero trabaja para su pueblo».
La presidenta en funciones de Kosovo, Albulena Haxhiu, reclamó un trato «justo y equitativo» para Pristina y pidió que se inicie formalmente su proceso de adhesión.
