Bangkok, 5 jun (EFE).- La Policía de Filipinas sigue buscando este viernes al senador Ronald ‘Bato’ Dela Rosa, requerido por la Corte Penal Internacional (CPI) por su rol como jefe de la Policía durante la llamada guerra contra las drogas del expresidente Rodrigo Duterte (2016-2022), preso en La Haya por presuntos delitos de lesa humanidad.
Dos semanas después de que el Gobierno ordenase el arresto en atención de la solicitud de la CPI, el senador continúa en libertad, con eventuales publicaciones en Facebook en las que comparte la opinión de quienes rechazan su posible extradición, como ocurrió con Duterte en marzo pasado.
La Policía ha ofrecido varios reportes en los que asegura que mantiene activa la búsqueda, aunque reconoce que Dela Rosa, de 64 años, tiene ventajas para evadir el arresto porque conoce cómo funcionan las fuerzas del orden, tras haber dirigido el cuerpo policial entre 2016 y 2018.
En las últimas dos semanas, las autoridades han pedido al senador que se entregue voluntariamente, le revocaron el permiso de portar armas -medios locales aseguran que tiene un centenar registradas- y reiteraron que, según las investigaciones, el político sigue dentro del país.
Dela Rosa huyó del Senado el 14 de mayo, donde se atrincheró durante tres días después de que la CPI emitiera la orden de detención y de donde salió tras un episodio aún bajo investigación que incluyó disparos nocturnos dentro del edificio legislativo.
La CPI considera que el socio de Duterte contribuyó de forma esencial con declaraciones públicas que «autorizaban, toleraban y promovían» los asesinatos durante las redadas antidrogas en las que, según las autoridades filipinas, unas 6.000 personas fueron asesinadas extrajudicialmente, una cifra que ONG elevan hasta 30.000.
También se acusa al senador de alentar a agentes a justificar muertes mediante «escenarios ficticios de defensa propia».
Entretanto, el senador Jinggoy Estrada, hijo del expresidente Joseph Estrada (1998-2001), fue detenido esta semana por tres delitos de corrupción vinculados al desfalco de fondos públicos para proyectos contra inundaciones, a veces inexistentes.
Tanto el arresto de Estrada como la búsqueda de Dela-Rosa coinciden con un momento clave en el Senado. La Cámara Alta tiene previsto iniciar el 6 de julio un juicio político contra la vicepresidenta Sara Duterte, acusada de corrupción y quien aspira a competir por la Presidencia en 2028.
