Recibir correspondencia de inmigración dirigida a otra persona puede generar preocupación entre quienes viven en un lugar donde anteriormente residieron otros inquilinos, principalmente si se trata de inmigrantes indocumentados.
Durante el programa radial La Verdad de La Ley, el abogado de inmigración Stefan Latorre explicó qué deben hacer las personas en estos casos y cuáles podrían ser las consecuencias legales de abrir documentos ajenos.
De acuerdo con el especialista, las autoridades migratorias pueden acudir a la última dirección registrada de una persona que enfrenta un proceso migratorio o una posible orden de deportación. Sin embargo, aclaró que si los nuevos inquilinos, llevan años residiendo allí, el riesgo de confusión suele ser menor.
DELITO FEDERAL

El abogado también advirtió que abrir correspondencia dirigida a otra persona constituye una violación a la ley federal. “No es legal que usted le abra el correo a otra persona. Eso es un crimen. Es una ofensa federal”, señaló.
Según recomendó, lo correcto es escribir frases como “wrong address” (dirección incorrecta) sobre el sobre y devolver la correspondencia al servicio postal para que sea regresada a las autoridades correspondientes.
Abrir cartas oficiales dirigidas a otra persona podría generar inconvenientes legales, especialmente si se trata de documentos confidenciales relacionados con procesos migratorios, citas, permisos de trabajo o notificaciones de corte.
CAMBIO DE DIRECCIÓN

Las autoridades migratorias exigen que los inmigrantes notifiquen cualquier cambio de dirección dentro de determinados plazos. Por ello, cuando una persona se muda y no actualiza su información ante inmigración, las notificaciones continúan llegando al domicilio anterior.
Para hacerle una pregunta puedes llamar al 1.855.744.4744, o solicitar una consulta al 1.800.966.6769.
