Carlos Cárdenas | [email protected]
El Departamento de Policía de North Charleston sumó recientemente a sus filas a un oficial cuya historia refleja perseverancia, sacrificio y vocación de servicio.
Eugenio “Gino” Morales, de 48 años, juró proteger a la comunidad de North Charleston tras completar un largo camino marcado por retos migratorios, esfuerzo laboral y superación personal.
HISTORIA
Morales llegó a Estados Unidos en 2002 con una visa, proveniente de Honduras, pero en 2008 quedó fuera de estatus migratorio, situación que lo llevó a enfrentar años de incertidumbre mientras trabajaba para sostener a su familia y construir una nueva vida.
Durante ese periodo desempeñó labores en el área técnica, apoyándose en estudios de ingeniería eléctrica que realizó durante un año y medio. Gracias a esa preparación, trabajó durante años como electricista, oficio que le permitió mantenerse mientras navegaba un complejo proceso migratorio.

CUMPLIÓ META
Su situación cambió en febrero de 2025, cuando finalmente obtuvo la ciudadanía estadounidense, un paso que abrió la puerta para cumplir una meta que había considerado durante años: convertirse en oficial de policía. Morales aseguró que el deseo de servir a la comunidad y ayudar a otras personas inmigrantes fue una de las principales razones que lo impulsaron a ingresar a la academia policial.
La inspiración para presentar su solicitud al Departamento de Policía de North Charleston llegó por medio de un amigo cercano, el oficial Estiven Rivera, quien reconoció en él cualidades como disciplina, empatía y compromiso con la comunidad. Tras superar entrevistas, evaluaciones físicas y pruebas académicas, Morales logró incorporarse oficialmente al departamento.
RELACIÓN COMUNITARIA
Ahora, como oficial bilingüe, Morales afirma que uno de sus principales objetivos es fortalecer la relación entre las autoridades y la comunidad hispana. Señala que muchas familias latinas aún sienten temor o desconfianza hacia las fuerzas del orden debido a barreras culturales, experiencias pasadas o dificultades con el idioma.
El nuevo oficial espera utilizar su experiencia personal para servir como puente entre la policía y los residentes hispanos de la región. Asegura que comprende las dificultades que enfrentan muchos inmigrantes y desea que la comunidad vea a los agentes como aliados dispuestos a escuchar y ayudar.
Mientras patrulla las calles de North Charleston, Morales no solo representa una nueva incorporación al cuerpo policial, sino también una historia de perseverancia que, según compañeros y residentes, demuestra que nunca es tarde para comenzar una nueva etapa al servicio de la comunidad.
