Washington, 24 jul (EFE).- El director del FBI, Kash Patel, dialogó en Pekín con altos funcionarios chinos sobre el trabajo conjunto contra el narcotráfico, el ciberfraude y los delitos contra menores, informó este viernes el estadounidense.
«De regreso en Pekín para continuar la extraordinaria labor realizada bajo la Administración (de Donald) Trump: cortar las vías de suministro de precursores del fentanilo y ampliar nuestras operaciones conjuntas contra los centros de fraude y los delitos violentos contra menores», escribió Patel en un mensaje en X.
También afirmó que abordaron maneras de «fortalecer el ya exitoso grupo de trabajo dedicado a la captura de fugitivos», en una publicación que acompañó con fotos de sus encuentros en China.
Según el jefe de la agencia federal, los «resultados históricos» de esta cooperación fueron posibles gracias a la «colaboración directa con el viceministro Xu Datong, del Ministerio de Seguridad Pública».
«Asimismo, el consejero de Estado y ministro Wang Xiaohong me recibió personalmente, marcando un hito sin precedentes para el FBI, lo que demuestra la firmeza de esta relación», afirmó Patel, quien agradeció al equipo diplomático de Washington en Pekín.
El viaje del director del FBI a la capital china se produjo como parte de una gira en la que el estadounidense participó en un encuentro en Bangkok sobre centros de estafa y crimen organizado, y se reunió con los primeros ministros de Tailandia, Anutin Charnvirakul, y Camboya, Hun Manet.
El presidente, Donald Trump, ha presumido de su «excelente relación» con su homólogo chino, Xi Jinping, que viajará en otoño a Estados Unidos en gesto recíproco tras la visita del republicano a Pekín en mayo pasado.
Precisamente, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y su par chino, Wang Yi, abordaron en Manila este miércoles los preparativos del viaje de Xi a Washington.
Ambos países también estudian un marco de reducción arancelaria recíproca por valor de 30.000 millones de dólares por cada parte como parte de los canales de diálogo en comercio, inversiones, agricultura, aviación y contactos militares.
Pese a esto, la relación bilateral continúa marcada por roces sobre aranceles, controles tecnológicos, tierras raras, Taiwán y restricciones estadounidenses a empresas chinas. EFE
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